INCIDENCIA
DE LESIONES EN JUGADORES DE FÚTBOL
JUVENIL
Autores:
Dres. Vicente Paús - Federico Torrengo - Pablo del Compare
Un
estudio prospectivo de 2 años y medio en un club de Primera División del Fútbol
Argentino.
Se
realizó este estudio prospectivo, con el propósito de determinar la
frecuencia, los patrones y la severidad de las lesiones producidas durante la práctica
de fútbol en un
equipo de Fútbol Juvenil de Primera División del Fútbol
Argentino. Realizamos un seguimiento a un grupo de 376 jugadores de 16 a 19 años
de edad que compiten
en las categorías 4a, 5a y 6a del Torneo de
Divisiones
Inferiores del Fútbol Argentino, durante un periodo de dos años y medio, en el
cual, se atendieron 3350 consultas médicas, y se brindó asistencia médica
durante
267 partidos oficiales y 1731 entrenamientos. Se utilizó
la definición de lesión de J. Dvorak MD y A. Junge MD
del Suplemento del AJSM del año 2000 que la define
como aquella ocurrida durante la práctica de fútbol, y que le provoca al
futbolista la ausencia a entrenamiento/s y partido/s seguida por la necesidad de
un diagnóstico
anatómico del tejido dañado y del tratamiento
correspondiente. Se destaca la diferencia entre lesiones de origen traumático o
microtraumático y se agrupan
las lesiones de acuerdo a su severidad en tres grupos,
y se evalúan los patrones de lesión según las regiones
corporales afectadas. La incidencia se muestra por cada 1000 horas de práctica
de fútbol. Se destaca la evaluación médica de los futbolistas con una misma
metodología diagnóstica, tanto semiológica como en los estudios
complementarios que permiten el diagnóstico anatómico del tejido dañado. Se
establecen conclusiones
de acuerdo a las condiciones deportivas del grupo estudiado
junto a los resultados obtenidos de este estudio que servirán para regir
directivas en el campo de la
prevención de las lesiones.
Materiales y métodos
Se
realizó un seguimiento a un grupo de 376 jugadores de fútbol juvenil del club
Gimnasia y Esgrima La Plata
que compiten en el Torneo Oficial del Fútbol Argentino,
durante un período de 2 años y medio. En este período se brindó asistencia médica
en 267 partidos y 1731 entrenamientos, durante los cuales se atendieron 335O
consultas médicas. Las edades de los jugadores oscilaron entre los 16 y 19 años,
divididos entre las categorías 6°, 5° y 4° respectivamente. Todos los
jugadores fueron
evaluados y tratados por el mismo grupo de profesionales que componen el Cuerpo
Médico de Fútbol del
Club Gimnasia y Esgrima de La Plata, con una misma metodología
de diagnóstico y tratamiento de las distintas lesiones ocasionadas por el fútbol.
Los datos fueron recopilados
en un programa creado en Excel que permitió el acceso a las distintas lesiones
por jugador, región corporal
afectada, tipo de lesión, tratamiento y grado de lesión.
Definición de Lesión
Se
utilizó la definición de lesión dada por J. Dvorak y A.
Junge en el suplemento de la FIFA del año 2000 del A.J.S.M.
Se definió lesión a aquella ocurrida durante la práctica de fútbol y que
le provocó al futbolista la ausencia a entrenamiento/s y partido/s, seguida por
la necesidad
de un diagnóstico anatómico del tejido dañado y el tratamiento
correspondiente. Se
tomó el tiempo que demandó
la recuperación de cada lesión hasta su vuelta a
la práctica de fútbol, y de acuerdo a la duración se dividieron
las lesiones en tres grados de severidad, como se explica más a bajo.
Cálculo de la incidencia de lesiones
La
incidencia de lesiones fue definida como el número
de lesiones ocurridas durante un periodo estudiado. Por
lo tanto, la incidencia pudo ser calculada basada sobre el tiempo en el que hubo
riesgo de lesión, que fue durante las horas de partidos o entrenamientos de prácticas
de fútbol. En la mayoría de los estudios revisados, la incidencia se expresó
por cada 1000 horas de exposición, sumando las horas de partidos y de
entrenamientos.
En los dos años y medio de nuestro estudio, las horas
de exposición fueron 400 hs de partidos y 1638 hs.
de entrenamientos (prácticas de fútbol). La incidencia
de lesiones encontradas en este estudio fue de 1,42 por cada 1000 hs de exposición
por jugador.
RESULTADOS
Mecanismo
de producción de las lesiones
Se
agruparon las lesiones, de acuerdo a su mecanismo
de producción, en dos grupos: las traumáticas, y las microtraumáticas.
Las
lesiones de origen traumáticas representaron el 62,5%
del total, siendo el tobillo la región más afectada, seguido
por la rodilla y la pierna.
Las
lesiones de origen microtraumáticas fueron el 37,5% restantes, siendo la
columna vertebral la región más
afectada seguida por el pubis y la rodilla.
Cantidad
y tipos de lesiones
Se
encontraron un total de 445 lesiones en estos dos
años y medio, y fueron realizadas 3350 consultas médicas. De la población
evaluada de 376 jugadores, en 153
de ellos se produjo alguna lesión, representando este valor
el 40,6% de la muestra.
Las
lesiones se dividieron de acuerdo al tiempo de recuperación que demandaron, en
3 grados: grado I (leves), de 1 a 7 días, grado II (moderadas), de 8 a 21 días,
y grado III (graves), de 22 días en adelante o la incapacidad
permanente, y los resultados fueron los siguientes:
Grado
I: 225 lesiones (50,56%)
Grado
II: 98 lesiones (22,02%)
Grado
III: 122 lesiones (27,41%)
Se
demuestra una clara incidencia de lesiones leves con
respecto a las moderadas o graves, por lo que se enfatiza
la necesidad de la rapidez del diagnóstico y tratamiento adecuado para el rápido
regreso del jugador a la competencia.
De
acuerdo a los resultados obtenidos, la región corporal más afectada fue el
muslo, seguido por el tobillo y la rodilla, y se destaca la baja cantidad de
patologías del miembro
superior.
Analizando
los distintos porcentajes, se observa que las
lesiones del cráneo fueron todas leves, en tanto las de
la pelvis fueron todas graves. En la columna vertebral y
en el pie, más de la mitad fueron leves, y este porcentaje
se incrementa en el muslo, y aún más en la pierna. En el miembro superior,
tanto en la muñeca y en la mano se observa un claro predominio de lesiones
graves. En el muslo,
las lesiones graves son las de menor porcentaje, pero se destaca que todas ellas
pertenecen a desgarros del
recto anterior que demandan un tiempo de regreso a
la competencia de seis semanas. En la rodilla y el tobillo, dos
de las regiones corporales más afectadas, predominan las lesiones moderadas y
graves.
Frecuencia
de lesiones por jugador
La
mayor parte de los jugadores presentaron una lesión,
en tanto que sólo un jugador presentó diez lesiones
en el período observado. Casi el 67% de la muestra presentó hasta 3 lesiones.
Tipos
de tratamientos realizados
Se
divide el tratamiento de las distintas lesiones en dos grandes grupos:
tratamiento médico, que abarca medicamentos de todo tipo, curaciones,
inmovilizaciones y Fisioterapia y Kinesioterapia, y tratamiento quirúrgico, que
abarca
las distintas técnicas quirúrgicas para cada lesión en
particular.
En
las 445 lesiones diagnosticadas, el tratamiento fue:
·
Tratamiento
médico: 426
lesiones (95,7%)
·
Tratamiento
quirúrgico: 19
lesiones (4,3%)
Las
lesiones que debieron ser tratadas quirúrgicamente
fueron:
§
Heridas
cortantes: 8
§
Roturas
del Ligamento Cruzado anterior: 3
§ Roturas de meniscos: 3
§ Pubalgias: 3 (por fracasos del tratamiento médico)
§ Seudoartrosis de escafoides: 1
§ Rotura de piezas dentarias: 1
Se
destaca el bajo porcentaje de lesiones tratadas quirúrgicamente, por lo que se
pone énfasis en la conducta
de tratamiento conservadora de este grupo de trabajo, privilegiando siempre los
tratamientos médicos
funcionales antes que soluciones quirúrgicas, salvo
lesiones cuyo tratamiento sea de indicación sólo quirúrgica. Esta
conducta, no sólo permite restablecer al futbolista a la competencia en iguales
o mejores condiciones que aquellos tratados quirúrgicamente,
sino que además evita encarecer el costo de los tratamientos.
Región
corporal afectada
Al
agrupar las lesiones de acuerdo a su distribución por región
corporal afectada, nos encontramos con un claro predominio de patologías en el
miembro inferior sumando el 85,3% del total, contrastando con el miembro
superior que sólo presentó el 3,58% de las lesiones. El resto se reparte entre
cráneo, cara, columna y tórax, que en conjunto suman el 11,17% de las
lesiones. En el siguiente dibujo
podemos observar el porcentaje de lesiones para cada región corporal.

|
Pie 5.84% |
Lesiones del Cráneo
Hubo
7 lesiones, que representaron el 1,57% del total,
siendo todas de origen traumático y grado I (leves).
-
TEC c/conmoción cerebral: 3
-
TEC c/heridas: 4 (3 frontales y 1 superciliar).
Las
6 lesiones de la cara observadas, fueron el 1,35% del
total, más del 66% de ellas fueron grado I y todas fueron traumáticas. La
patología más frecuente fue la fractura
del tabique nasal, con 3 casos.
Lesiones
del Tórax
Hubo
sólo 2 lesiones torácicas, representando el 0,45% del total. Un traumatismo de
parrilla costal, lesión grado
I, y una luxación esternoclavicular, grado III.
Lesiones
de la columna vertebral
Se
registraron 35 lesiones, el 7,8% del total, de las cuales más del 94% fueron de
origen microtraumático. El 57% fueron grado 1 y hubo 25% de grado III. No hubo
lesiones de columna cervical, fueron todas de columna lumbar
salvo 1 caso de columna dorsal.
-
Lumbalgias: 24
-
Dorsalgias: 1
-
Esp.
Lisis: 6 (5 de L5 y 1 de L3)
-
Esp.
Lisis + Esp. Listesis: 3
-
Hernia Discal L5-S1: 1
Lesiones
del Hombro
Las
3 lesiones del Hombro observadas representaron el
0,67% del total de las lesiones y fueron todas de origen traumáticas. Hubo:
-
Esguince acromioclavicular: 1
-
Luxación
acromioclavicular gr. II: 1
-
Luxación
de hombro: 1
Lesiones
de la Muñeca
Hubo
3 lesiones, que fueron el 0,67% del total. Dos de ellas fueron grado II. Se
registraron 2 esguinces de muñeca
y una fractura de radio distal.
Lesiones
de la Mano
Se
registraron 10 lesiones, el 2,24% del total. El 80% fueron
traumáticas, y se destaca la gravedad de las mismas, siendo 60% grado III, y
30% grado II. Se registraron:
-
Fractura
de escafoides: 4
-
Heridas cortantes: 3
-
Esguince
de pulgar: 1
-
Enf.
De Sudek: 1
-
Seudoartrosis escafoides: 1
Lesiones
de la Pelvis
La
patología pelviana, fue predominio exclusivo del pubis. Se registraron 27
pubalgias, el 6,06% del total de las lesiones. Todas ellas fueron de origen
microtraumático y grado III. Se encontraron los siguientes patrones de pubalgias:
-
Altas: 2 (bilaterales)
-
Bajas: 10 (derechas:
2; izquierdas:
6; bilaterales:
2)
-
Mixtas: 15 (derechas: 4; izquierdas:
3; bilaterales:
8)
Lesiones
del muslo
Con
174 lesiones, el muslo fue la región corporal más afectada
sumando el 39,1% de todas las lesiones. Salvo 2
casos, que fueron tendinitis, el resto fueron lesiones musculares,
por lo que podemos aseverar que la patología muscular fue la más frecuente de
todas las encontradas en este trabajo. Las lesiones del muslo fueron leves en
más del 65% de los casos, pero se destaca que las lesiones graves del muslo
correspondieron todas a desgarros
del recto anterior, músculo que demanda un tiempo de retorno a la competencia
de 6 semanas. Se destaca además
el predominio de lesiones del muslo anterior con
el 72,2% de los casos, correspondiendo el 27,8% restante
al muslo posterior. Se realiza un exhaustivo análisis de las lesiones
musculares en el apartado correspondiente.
Las
lesiones encontradas en el muslo fueron:
-
Musculares: 172 (98,8%)
-
Tendinitis: 2 (1,2%) bíceps
distal: 1
recto
interno: 1
Lesiones
de la rodilla
La
rodilla fue la tercer región corporal más afectada detrás del muslo y el
tobillo con 61 casos, esto es el 13,7%
del total de las lesiones. Más del 75% de las mismas
fueron traumáticas. Las lesiones moderadas fueron las
más frecuentes seguidas por las graves, sumando entre las dos más del 70% de
las lesiones de esta región. Estos
datos reflejan lo imprescindible del profundo conocimiento de la anatomía
funcional y de las distintas lesiones
que se producen, ya que se reconoce a la rodilla como la articulación más
compleja e importante del jugador
de fútbol. Las lesiones intraarticulares de la rodilla fueron
las más frecuentes con 72,1% de los casos.
Lesiones
de la pierna
Fueron
28 casos, esto es el 6,3% del total de las lesiones. Más del 90% fueron leves y
de la región posterior
de la pierna, y el tríceps sural se vio involucrado en más del 83% de las
lesiones, con claro predominio del gemelo
int.
Segundo
en orden de frecuencia de lesiones con 64 casos,
el 14,3% del total, el tobillo, con más del 78% de sus
lesiones moderadas y graves presenta a una de las más
frecuentes lesiones del fútbol: el esguince externo del
tobillo.
Lesiones
del Pie
Fueron
26 las lesiones encontradas, el 5,84% del total.
Hubo:
-
Fracturas: 6 (Cola astrágalo: 3; Hallux:
2; Falange:
1)
-
Traumatismos: 5 (Hallux:
3; Antepié:
2)
-
Panadizo
infeccioso hallux: 4
-
Sme.
Cola astrágalo: 3
-
Esguince mediotarsiano: 3
-
Avulsión
tubérculo escafoides: 1
-
Seudoartrosis
base 5° metatarsiano: 1
-
Sd.
anterior del tarso: 1
-
Fascitis plantar: 1
-
Ampolla talón: 1
Lesiones
más frecuentes
Las
lesiones más frecuentes en este estudio de dos años y medio se aprecian
en la siguiente tabla.
|
Lesión |
Cant.
Casos |
Porcentaje |
|
Contractivas
musculares |
89 |
20,0% |
|
Contusiones
musculares |
59 |
13,2% |
|
Esguinces
de tobillo |
52 |
11,6% |
|
Les.
capsulomeniscoligam. rodilla |
41 |
9,2% |
|
Desgarros
musculares |
27 |
6,1% |
|
Pubalgias |
27 |
6,1% |
|
Distensiones
musculares |
25 |
5,6% |
|
Lumbalgias |
24 |
5,3%
|
|
Fracturas |
14 |
3,1% |
En
su conjunto, las lesiones musculares fueron la patología más frecuente de
nuestro estudio con 200 casos,
representando el 44,9 % de todas las lesiones por lo que, presentamos un detalle
de las mismas. Los tipos de
lesiones halladas fueron:
-
Contracturas
musculares: 89 casos - 44,5%
-
Contusiones
musculares: 59 casos - 29,5%
-
Desgarros
musculares: 27 casos - 13,5%
-
Distensiones
musculares: 25 casos - 12,5%
DISCUSIÓN
Los
datos obtenidos de nuestro estudio realizado a estos
376 jugadores de fútbol juvenil, plantean la necesidad de compararlos con los
de distintos estudios similares revisados de la literatura internacional.
El
número de jugadores que componen la muestra es
similar al de la mayoría de los trabajos. En cuanto al tiempo
tomado para el estudio, de dos años y medio, difiere,
ya que muchos de ellos varían, desde un año o una
temporada deportiva hasta otros con un seguimiento
de cinco años.
La
incidencia de lesiones fue tomada cada 1000 hs. de
exposición sumando partidos y entrenamientos como hacen
la mayoría de los trabajos, aunque existe una nueva tendencia a separar la
exposición cada 1000 hs. de partidos de la exposición cada 1000 hs. de
entrenamientos,
ya que es durante los partidos donde se producen lesiones
de mayor gravedad. En cuanto a los resultados, nuestra incidencia, de 1,42
lesiones por cada 1000 hs.
de exposición por jugador, se halla dentro de los valores hallados y aceptados
como normales internacionalmente,
que van de 0,5 a 7,3 en promedio.
En
cuanto al mecanismo de producción de las lesiones,
el 62,5 % fueron de origen traumático, tanto directo como indirecto,
encontrándose porcentajes similares en
estudios revisados, que llegan en algunos casos hasta un
77%.
Los
resultados obtenidos de la frecuencia de lesiones por jugador, coinciden
con los de otros autores en el porcentaje
de jugadores que sufrieron una sola lesión (28,7%);
sin embargo difieren en que el porcentaje que hemos
encontrado en mayor cantidad de lesiones, desde dos hasta diez en un caso,
obteniendo de nuestro análisis porcentajes
siempre mayores en dichas ocasiones.
El
40,6% de los jugadores de nuestra muestra (376 jugadores) sufrieron alguna lesión
en el período estudiado.
Este dato es marcadamente menor que los encontrados
internacional mente, donde el porcentaje de lesión
de las distintas muestras va desde el 53% hasta el 80% en algunos casos (14,17).
Los
tipos de lesiones encontrados en nuestro estudio, agrupados de acuerdo a
su gravedad en tres grupos
muestran un claro predominio de lesiones leves (50,56%)
con respecto a las moderadas (22,02%) y las graves (27,41%). Estos datos
coinciden con los hallados en
la literatura. Con respecto a las lesiones leves, que
fueron mayoría, obligan a un rápido diagnóstico de certeza y tratamiento para
reintegrar al futbolista cuanto antes
a su actividad. Las lesiones moderadas fueron las lesiones más frecuentes en
las dos articulaciones más afectadas,
el tobillo y la rodilla. Las graves, merecen consideraciones
particulares; en nuestro estudio, tuvieron el más alto
porcentaje en regiones corporales de menor cantidad de lesiones como muñeca,
mano y pelvis. A su vez, la extremidad superior y el tórax, cuyas regiones no
suman más
del 4% del total de las lesiones, muestra un alto porcentaje de lesiones graves,
demostrando así su importancia no tanto por la cantidad sino por la severidad
de las mismas. Además, cabe agregar que dentro de las lesiones musculares, que
fueron las más frecuentes, la mayoría de las lesiones graves correspondieron a
desgarros del recto anterior
que normalmente requieren un tiempo de vuelta al deporte de seis semanas.
En
cuanto al tratamiento realizado para las distintas lesiones,
se destaca que en más del 95% de las mismas el tratamiento
fue médico, siendo quirúrgico en 4,3% de las lesiones,
porcentaje que se ve disminuido si restamos las ocho suturas de heridas simples
que fueron lesiones leves o moderadas y que representan casi la mitad del total
de las lesiones tratadas quirúrgicamente. Por lo tanto, sólo 11 lesiones
graves (2,4% del total) fueron tratadas quirúrgicamente. Esta tasa es similar a
la encontrada en reportes previos
donde se acepta un porcentaje de tratamientos quirúrgicos de 1 a 3% de las
lesiones para todos los deportes.
Se destaca la conducta de tratamiento conservadora de este grupo de trabajo,
privilegiando siempre los tratamientos médicos funcionales ante patologías que
puedan
presentar opciones de tratamiento quirúrgico, guardando
este tipo de soluciones para lesiones con indicación exclusiva
de tratamiento quirúrgico.
Al
analizar la distribución de las lesiones de acuerdo a la
región corporal afectada, nos encontramos con un importante
predominio de lesiones de la extremidad inferior
con respecto al resto de cuerpo, al igual que la literatura
revisada. El muslo con más del 40% de las lesiones
fue la región más afectada, con mayor afección del
muslo anterior (72%). Lo siguieron el tobillo y la rodilla
con más de 14 y 13% de las lesiones cada una; fue muy
bajo el porcentaje de lesiones del miembro superior, tórax,
cráneo y cara.
Las
lesiones más frecuentes de nuestro estudio fueron
las contracturas musculares, seguidas por las contusiones musculares, los
esguinces de tobillo de los cuales el
92% fueron externos, las lesiones capsuloligamentarias
de la rodilla, y luego siguen los desgarros musculares y las pubalgias, las
distensiones musculares y las lumbalgias. Estos datos son coincidentes por los
demostrados por
otros autores.
El
grupo muscular más frecuentemente lesionado en nuestra
muestra fue el de los isquiotibiales, al igual que en el resto de la literatura
revisada, pero el músculo que sufrió el mayor número de desgarros fue el
recto anterior, mientras que para los otros autores fueron también los isquiotibiales.
La ubicación del recto anterior en el segundo
lugar en frecuencia de lesiones nos debe poner en alerta ya que se trata del músculo
más importante del jugador de fútbol al predominar su acción en el shot de balón.
Los desgarros del recto anterior plantean la mayor
complicación en el tratamiento de los desgarros, ya que
demandan un tiempo de recuperación de seis semanas, de lo contrario las
recidivas y complicaciones serán frecuentes. Se destaca además el alto
porcentaje de patología muscular contusa de los gemelos y del vasto externo.
Todas las lesiones diagnosticadas fueron agudas, no encontrando ni un caso de
lesiones musculares crónicas.
Los
datos obtenidos en este trabajo, se asemejan a los de distintos autores
internacionales, quienes marcan la importancia de continuar, desde los cuerpos médicos
de los equipos de fútbol, elaborando pautas para la prevención
y el tratamiento de las distintas lesiones. El
análisis de los datos debe ser permanente, y considerado una importante
herramienta para la planificación de las temporadas deportivas y el control del
desarrollo de las
mismas. La comparación con trabajos de distintas regiones
del mundo permiten reafirmar o corregir las directivas
de trabajo de un cuerpo médico deportivo.
En
la planificación de la tarea de un equipo médico deportivo,
se deben tener en cuenta múltiples objetivos,
además del sentido asistencial de la tarea, es de suma
importancia establecer protocolos para la evaluación del paciente, para la
selección de los estudios complementarios
necesarios, y para los distintos tratamientos; es necesaria la continua
actualización científica de sus
componentes. Además, el registro de los datos en programas
adecuados permitirá luego su análisis para establecer
las distintas conductas y fundamentalmente desarrollar
estrategias de prevención de las lesiones en conjunto con los restantes
componentes de los equipos, los
entrenadores, preparadores físicos, directores de equipo
y deportistas.
Con
respecto a los resultados de nuestro estudio, el alto porcentaje de lesiones
leves obliga al inmediato diagnóstico
y tratamiento, no sólo para restablecer en el corto tiempo al futbolista a la
práctica del deporte, sino también
para evitar que esas lesiones leves se transformen luego en moderadas o graves
como lo demuestran diversos
autores. La elevada frecuencia de lesiones musculares
obliga al profundo conocimiento de las mismas y a mejorar la conducta en la toma
de las medidas de prevención ya conocidas. A su vez, el continuo análisis de
los datos
de dichas lesiones nos marcará en caso de un aumento
en su incidencia la necesidad de revisar el desarrollo
del entrenamiento del equipo.
Es
importante destacar la conducta conservadora en el tratamiento de las lesiones
de este grupo de trabajo, marcada
por más del 95% de las lesiones tratadas de esta
forma, privilegiando los tratamientos funcionales ante opciones quirúrgicas,
con el importante aporte de los kinesiólogos.
Además de evitar las complicaciones habituales de los procedimientos quirúrgicos,
se consigue disminuir el costo de los tratamientos logrando similares resultados
finales.
Las
lesiones en el fútbol tienen múltiples y variados orígenes, pero una lesión
sólo ocurre como resultado de circunstancias desafortunadas. Por lo tanto, el
análisis de las circunstancias de aparición de la lesión, la identificación
de los factores de riesgo y el desarrollo de programas de prevención para
reducir la incidencia de lesiones son el objetivo más
importante de un equipo médico deportivo.
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