POLO: ESTUDIO EPIDEMIOLOGICO EN JUGADORES DE ALTO HANDICAP
Dres.
Matías Costa Paz, Luis Aponte Tinao, Luis Múscolo
Sección Artroscopia y Medicina del Deporte, Hospital Italiano de Buenos Aires, Potosí 4215, (1199) Buenos Aires, Argentina. Tel.: 4958-4011. Fax: 4816-5850.
RESUMEN
Objetivo: El objetivo de este trabajo fue evaluar
en forma prospectiva la incidencia, naturaleza y
Material y método: Fueron
evaluados 34 jugadores durante la realización de la temporada de alto
Resultados: En forma prospectiva ocurrieron 9
lesiones. y en forma retrospectiva se registraron 55.
Conclusión: La incidencia de lesión es baja pero la
severidad de las mismas ha sido alta, ya que el
INTRODUCCION
El
polo es un deporte ecuestre que se originó en el
oriente hace mas de 2.000 años. El juego consiste en dos equipos con cuatro
jinetes cada uno cuyo objetivo es pasar la bocha de madera mediante un taco
en el arco rival (gol) y gana el equipo que realice mas tantos. A cada período se lo denomina chuckker, que dura 7 minutes, y cada partido esta compuesto
por 6 u 8 chuckkers. Los cambios de jugador
solo están permitidos por lesión que no le permitió
continuar con el juego1,2.
El
polo fue introducido en la Argentina en 1875 por
los británicos. A partir de entonces comienzan a proliferar
entidades de corte criollo que en 1921 crearon
la Federación Argentina de Polo. Nuestro país es
el único que ha logrado formar equipos de 40 goles
de Handicap, la máxima valorización individual y
El
objetivo de este trabajo fue evaluar en forma prospectiva
la incidencia, naturaleza y severidad de las
lesiones en jugadores de polo de alto handicap.
MATERIAL
Y METODO
Durante
la temporada de polo de alto handicap de 1996
participaron 34 jugadores, los cuales fueron evaluados en forma prospectiva y
retrospectiva. Uno de los autores
(LAT) concurrió a todos los partidos y
registro las lesiones ocurridas en los mismos (estudio prospectivo).
Además, mediante un cuestionario se
registraron las lesiones ocurridas en los últimos
5 años (estudio retrospectivo).
El
desempeño de cada jugador es evaluado anualmente
y calificado con un handicap por una comisión nacional
compuesta por representantes de los clubes locales
e integrantes de las comisiones nacionales de polo.
Un handicap puede variar entre menos de 2 y 10.
El handicap de cada equipo es la suma de los handicaps de sus integrantes. Así, el handicap se transformó en la
medida para organizar los torneos de manera
que los equipos que juegan tienen valores similares. Los jugadores evaluados presentaban un handicap promedio de 8,5 (rango 7-10), con 13 participantes
de 10 goles. Todos de sexo masculino con una
edad promedio de 27 años (rango 21-42).
Se
definió lesión traumática o por sobreuso a aquella
que ocurrió durante las practicas o partidos oficiales
y no permitió al jugador entrenar durante la semana. De acuerdo con la duración de la inactividad
la lesión se clasificó en 3 grades: menor. menos
de 7 días; moderada: cuando la misma fue entre 7 y
30 días, y mayor cuando fue de mas de 30 días.
Las
contusiones o esguinces leves que no causaron
inactividad no fueron considerados como lesión. Cada
polista jugó un promedio de 7 partidos oficial y
30 partidos de práctica durante las 10 semanas evaluadas, dando un promedio
de 34,5 horas por jugador.
Las heridas cortantes en la cara, que son frecuentes en este deporte y en general no causan inactividad, fueron registradas en forma separada, sin tenerlas en cuenta en la estadística.
RESULTADOS
Durante el período del estudio prospectivo se registraron nueve lesiones (Tabla 1) con una incidencia de 7,8/1.000 lesiones por horas de juego. En el estudio retrospectivo, los jugadores sufrieron 55 lesiones. Solo 7 jugadores (21%) no sufrieron ninguna lesión en los últimos cinco años.
Todas
las lesiones se sumaron para el análisis (prospectivas y retrospectivas),
dando un total de 64. La mayoría de las lesiones fueron de origen trauma
tico (40/64 - 62%) y el resto fueron consideradas secundarias al
sobreuso. De acuerdo con la severidad de la
lesión, 10 fueron menores (16%), 13 moderadas
(20%) y 41 mayores (64°%) (Tablas 1 y 2). El tipo más común de lesión fue la fractura (39%), seguido
por el esguince articular (19%) y el traumatismo
de cráneo (19%) (Tabla 3). Con respecto a la localización,
25 afectaron el miembro superior (39%), 20 el miembro inferior (31%), 12 el cráneo (19%), 4 el rostro
(6%) y 3 la columna (5%). Los lugares específicos más comunes de la
lesión fueron el cráneo (19%), el hombro
(17%) y muñeca-mano (17%) (Tabla
4). Las lesiones más comunes por sobreuso fueron las lesiones
musculares en los aductores del muslo y
del manguito rotador del hombro.
Doce
lesiones (19%) requirieron cirugía, siete de las
cuales fueron urgencias (5 fracturas cerradas, una fractura
expuesta de pie y una lesión ocular).
Se
registraron cinco heridas cortantes del rostro en
el estudio prospectivo y 41 retrospectivamente (46 en total), que no causaron
el abandono de la cancha de juego por parte del jugador durante el partido.
Dichos cortes se ubicaron en la región periorbital
en 22 casos (48%) y 15 en el mentón (33%). Solo 2 jugadores usaron
protector facial durante partidos
evaluados, uno de los cuales había tenido una lesión ocular que le produjo la ceguera del mismo.
DISCUSION
El
polo es una actividad deportiva que combina la
habilidad por parte del jinete y la agilidad y docilidad del caballo. Es una
disciplina donde los caballos
pueden alcanzar los 65 km/h de velocidad con un
peso de 500 Kg. Esta energía es transmitida a través del jugador al impactar
con el taco la bocha. Por estas razones se pueden generar impactos de
todo tipo, espacialmente de alta energía.
Las lesiones pueden ser causadas
por caídas, fallas en el equipamiento
(estribera, cincha), colisiones o por impactos de los
tacos o las bochas4'5.
Los
autores han realizado el primer trabajo en la literatura
que indica la incidencia de lesión en los jugadores de polo". A pesar de
que nuestro estudio es pequeño, nuestro calculo dio una incidencia de 7,8
por 1.000 horas de juego por jugador, lo que representa una cifra
inicial para ser tenida en cuenta. Es interesante comparar este dato con otros
deportes; el polo tiene una incidencia de
lesión menor en relación con el hockey sobre hielo, que tiene 78,47, rugby
league, con 44,9N, rugby, con 179, y fútbol, con
16,98. Es decir que la incidencia de lesión es baja pero la
severidad de las mismas ha sido alta, ya que el 64% de las lesiones
registradas han sido mayores (mas de 30 días
de inactividad).
En
nuestro estudio, la causa mas frecuente de lesión
fue por caída del caballo; esto explica el alto número de jugadores con
patología del miembro superior y traumatismos encéfalo craneanos Estos
hallazgos coinciden con los de otras publicaciones, que describen
lesiones relacionadas con deportes hípicos10-16.
Los
cortes en la cara que fueron registrados en nuestro
trabajo han sido muy frecuentes; consideramos que podrían haber sido
prevenidos utilizando cascos con
protectores faciales, pero lamentablemente
estos protectores no son utilizados por la mayoría de
los jugadores profesionales17-19 En la actualidad,
en nuestro país es obligatorio el uso de estos protectores en los campeonatos
de juveniles de acuerdo con el reglamento
de la Asociación Argentina de Polo. Es significativo que uno de los jugadores
evaluados perdió la visión de un ojo como resultado
de un accidente en el juego.
El
aporte de estudios epidemiológicos en la medicina del deporte produce un
mejor conocimiento de las lesiones más características de cada disciplina
deportiva. De esta manera se podría adecuar el reglamento
para disminuir la incidencia de lesiones y
lograr que el polo sea un deporte mas seguro.
En conclusión debemos considerar al polo como un deporte de alto riesgo de producir una lesión grave. Por esta razón es importante la presencia en los partidos de un medico familiarizado con este tipo de lesiones con el propósito de disminuir las consecuencias de los accidentes que ocurren durante la práctica de esta disciplina. Consideramos que los jugadores deben utilizar cascos con protectores faciales para disminuir el número y la severidad de las lesiones en la cara y en la cabeza.
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