ARTICULOS
SELECCIONADOS DE TRAUMATOLOGIA
DEL DEPORTE
Abstracts
Dr.
Vicente Paús
Tratamiento
quirúrgico y hallazgo artroscópico
de la tendinitis patelar crónica
Geoffrey P. Griffiths, F. Harlan Selesnick
The
Journal of Arthroscopic and Related Surgery, Vol. U,
1998. Pag. 83ó-839
El
propósito de este reporte es evaluar el resultado
de un subgrupo de pacientes que no mejoraron con
el tratamiento conservador y se operaron por presentar
una tendinitis patelar crónica. Se operaron
todos con el mismo cirujano (FHS) incluyeron un
tiempo artroscópico y una reparación abierta del tendón patelar. El
hallazgo común artroscópico fue una hipertrofia de la sinovial y el tejido
adiposo engrosado y hacen mención al hallazgo de lesiones meniscales
en todos los casos. Lo que los autores no hacen referencia es si en la resonancia nuclear magnética
realizada de rutina había habido correlación entre
las lesiones meniscales y el hallazgo artroscópico.
Para el tendón rotuliano realizaron una incisión longitudinal medial
de 3 cm. proximal al tendón rotuliano y
una incisión paratendón. El hallazgo común
fue el engrosamiento del paratendón y un tejido cicatrizal se encontró tanto en el piano coronal como
sagital. Los autores realizan un procedimiento
de escarificación y perforación a nivel de la punta de la rotula y un
cepillado o peinado del tendón. Preconizan
una inmovilización entre 5 y 10 días para luego
comenzar con trabajos de flexibilidad. El seguimiento
es de 4,2 años con un rango que va de los 10
meses a los 8 años y medio. 86% de excelentes resultados en pacientes
profesionales y un 14% de resultados
buenos. Los autores hacen referencia a los criterios de evaluación.
En
la resonancia nuclear magnética se encontraron
anomalías en ó de las 7 rodillas, el hallazgo principal
incluye lesiones en el tendón, engrosamientos y
aumentos de la densidad. Histológicamente se observo
un tejido fibrotendinoso con marcada degeneración
incluyendo neovascularización.
Las
8 rodillas fueron patológicas a la artroscopia, 4
presentaron lesiones meniscales externas y otro en la
zona del menisco interno a nivel de la zona no vascularizada.
El tratamiento consistió en una menisectomía
parcial. Los 8 tenían una sinovial hipertrófica adyacente al tendón
rotuliano.
En
el análisis de los factores o causas de producción
solamente se consideran como factores determinantes,
en lo que hace a la incidencia de la tendinitis
patelar, la superficie de juego y el incremento en la frecuencia en las
sesiones de entrenamiento. A través
de numerosas investigaciones diferentes
autores preconizan que la patogénesis es por estrés
a nivel del tendón. Un estudio presentado por Johnson
sugiere que la causa es por un conflicto en el polo inferior de la rótula sobre el tendón patelar en
flexión. Hacen referencia a distintas alternativas terapéuticas
publicadas por otros autores como Smillie,
Blazina, y otros, ellos realizan una exploración
y un debridamiento con el bisturí del tendón anormal.
La degeneración tendinosa y el tejido de granulación
fue encontrado generalmente en la parte
central del tendón. Los autores concluyen diciendo que recomiendan la
cirugía en las tendinitis patelares crónicas
que no mejoran con el tratamiento conservador bien supervisado y que el tratamiento quirúrgico
de elección es el cepillado del tendón y un
tiempo artroscópico les parece imprescindible debido
a los hallazgos encontrados por ellos. Destacan que a conocimiento de los
autores no hay trabajo en la literatura que haga una correlación artroscópica
en las tendinopatías crónicas del tendón rotuliano.
Todos
los pacientes volvieron a la actividad a los 4 meses después de la cirugía.
El
efecto de la rehabilitación y el ejercicio sobre
los desplazamientos ánteroposteriores
de la rodilla después de una reconstrucción
por autoinjerto del ligamento
cruzado anterior
Sue D. Barber Westin, Frank R. Noyes, Timothy P. Heckmann y Brian L.
Shaffer
The American Journal of Sports Medicine, 1999, Vol. 27N°lP6g.84-93
En
la actualidad la tendencia en rehabilitación después
de la reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) sugiere
protocolos de ejercicios acelerados
agresivos que permite inmediatamente la
carga del peso total y retorno a los niveles altos de
la actividad atlética (correr, girar, rotar) tan temprano
como 3 a 4 meses después de la cirugía. Varios autores han reportado
resultados después de la reconstrucción
del ligamento cruzado anterior con autoinjerto
del tendón patelar (sin combinación extra
articular, aumento ligamentario o proceso de reparación
directa) cuando esos programas agresivos
fueron usados. Los datos artrométricos de esos estudios
mostraron que del 11 al 52% de los pacientes
tenían un desplazamiento anteroposterior anormal
(3 mm con mayor diferencia entre el miembro involucrado
y el no involucrado) al finalizar el entrenamiento. Otros estudios que no
usaban protocolos acelerados, que típicamente postergan el retorno
a la actividad máxima a los 8 o 12 meses, han reportado
que del 8 al 39% de los pacientes tienen desplazamientos
anormales.
Desafortunadamente,
ninguna de esas series de datos
artrométricos provistos revelo cuando esos desplazamientos
ocurrieron primero o si estos se correlacionan
con los programas de rehabilitación, tomando
en consideración los ejercicios del retorno
a la actividad. Los criterios de inclusión para este
estudio fueron. 1) Ruptura del ligamento cruzado
anterior sin evidencias de rupturas ligamentarias
asociadas; 2) Test de Pivot Shif preoperatorio positivo
grado 2 o 3; 3) Movilidad de la rodilla desde
-2° a 135°; 4) El uso de una reconstrucción de un hueso tendón hueso y 5) Al menos dos anos de una
serie de datos artrométricos y alta del paciente.
Desde 1990 a 1993, 236 pacientes fueron operados
dentro de los parámetros previamente establecidos
la serie permitió estudiar 142 pacientes de los
cuales 90 fueron operados por una ruptura crónica
del ligamento cruzado anterior y 52 por una ruptura
aguda. Había 109 varones, 33 mujeres y el rango
medio de 28 anos, la mayoría de estos pacientes fueron deportistas activos. 126, el 89%, participaron
en actividades deportivas donde la lesión operados
por rupturas del ligamento cruzado anterior aguda de aquellos operados por ruptura crónica.
No hubo una asociación estadísticamente significativa
entre el establecimiento del desplazamiento inicial anormal y la cantidad de
tiempo transcurrido desde la cirugía. No hubo relación significativa entre la aparición inicial del desplazamiento
normal y las fases de rehabilitación en las que
ocurrieron los desplazamientos. No hubo diferencia
significativa entre los valores promedio de desplazamiento ínteroposterior
para los datos de todos los
pacientes entre las cuatro fases de la rehabilitación.
No hubo relación entre el tipo de actividad
deportiva a la cual los pacientes retornaron en
el momento del seguimiento y la presencia del desplazamiento anormal anteroposterior. De los 121
pacientes que tenían desplazamiento normal al momento
del seguimiento 62 (51%) participaron en
las mas vigorosas categorías atléticas, 48 (40%) realizaron
actividades suaves y 11 (9%) no participaron
en actividades deportivas. Del trabajo se deducen algunas conclusiones:
1° - 121 pacientes (85%) tuvieron la
reconstrucción funcional y una medición del desplazamiento normal
menos de 3mm comparativamente. 2° - Estas
rodillas en las cuales la
reconstrucción del ligamento cruzado anterior presentan un incremento en el
rango de estabilidad ideal (mas de
3 mm) fueron encuadradas o consideradas
como parcialmente funcionantes y son
las consideradas las verdaderas fallas quirúrgicas. Del estudio surge
como 3° condición que aparentemente no
habría una relación directa entre el
tiempo de aparición de la laxitud en el postoperatorio ni en los diferentes componentes del programa
de rehabilitación en relación al estiramiento o
a la falla del injerto. Finalmente los autores proponen
algunas teorías alternativas con respecto a las causas por las que se produce el incremento en el
desplazamiento de 3 a 5.5 mm con relación al injerto.
Sostienen que esto podría ser por una alteración en la cicatrización o en
la calidad del colágeno o en desplazamientos mínimos a niveles de los túneles
tanto tibial como femoral. Pero hacen hincapié en que en este estudio hay una
limitación científica debido a
que no se puede determinar fehacientemente cual es la causa del desplazamiento de estas rodillas. Deberían ser
necesarios estudios científicos mas sofisticados para tener biopsias de los
pacientes para poder determinar con exactitud cual
es la causa de esta falta de contención del injerto. Pueden afirmar que la
causa del aumento del desplazamiento
no fue producido por problemas técnicos
concernientes a la ubicación del injerto, al ensanchamiento de los túneles,
a reabsorción de los tacos, etc.
Lesiones
en la Unión de Rugby Profesional
Stephen
G.R Targett
Clinical
Journal of Sport Medicine 1998, 8: 280-285
El
objetivo de este trabajo es documentar el rango de
lesiones en jugadores profesionales de rugby del Súper
12 y actuar como un estudio piloto para otros futuros
estudios sobre lesiones de rugby. Se trata de un
estudio longitudinal respectivo acompañando la
temporada de rugby del Súper 12 de 1997.
La
competencia del Súper 12 que comenzó en Marzo
de 1996 fue la primera competencia de rugby profesional.
Esta integrada por doce equipos (5 de Nueva
Zelanda, 4 de Sudáfrica y 3 de Australia).Todos los equipos juegan todos
contra todos y los cuatro
mejor clasificados juegan entre si. Los vencedores
de estos últimos partidos juegan la final. Algunos problemas que se suscitan
son la diferencia de horas
que existen entre algunas zonas (8-10 entre Sudáfrica
y Australia), la altura de algunas ciudades
(Pretoria, Johannesburgo y Sudáfrica) y la gran cantidad
de partidos sin descanso (se juega todas las
semanas). Otro problema es el hecho de que muchos jugadores prácticamente no
tienen descanso ya que
antes de esta competencia y al finalizar la misma
juegan otros torneos con sus clubes o con los diferentes
seleccionados. El propósito de este estudio es
documentar prospectivamente las lesiones que afectan
a jugadores profesionales de rugby para compararlas
con otras lesiones vistas en otros niveles de rugby,
y para actuar como estudio piloto para un estudio
futuro prospectivo y mas comprensivo que involucre
mas equipos de Súper 12. Una lesión fue definida como aquello que impide a
un jugador tomar
parte en dos sesiones de entrenamiento, jugar a la
semana siguiente, o que requiriese un tratamiento
médico especial (como suturas o investigaciones especiales).
Las lesiones fueron clasificadas en leves si
le hacían perder al jugador menos de una semana de juego, moderadas si le hacían
perder entre una y tres semanas, o severas si más de tres semanas eran perdidas.
Como muestra se tomaron 30 jugadores diferentes
de un equipo de Súper 12 de Nueva Zelanda.
Durante el tiempo del estudio, Diciembre de
1996 a Mayo de 1997, ocurrieron 69.6% de lesiones
leves 19.6% de lesiones moderadas y 10.8% de lesiones
severas durante el tiempo de estudio. 10 lesiones ocurrieron durante entrenamientos, 39 durante partidos y
2 durante la realización de otras actividades.
Esto significa 1 lesión cada 8.3 hs. de juego. El sitio de lesión más frecuente es la cabeza y la
cara en el 96.5% seguido por las rodillas 12.2% y los
tobillos 10.2% original
ocurri6. El examen artrométrico fue realizado por un examinador experimentado. La evacuación
fue hecha de un total de desplazamiento anteroposterior
a 89 y 134 Newton con la rodilla flexionada aproximadamente a 25°. Todas las mediciones
fueron realizadas en un marco clínico iniciándose
a la tercera o a la cuarta semana postoperatoria;
los pacientes con ruptura crónica del ligamento
cruzado anterior fueron también testeados
preoperatoriamente. Todas las rodillas excepto 3 tuvieron menos de 3 mm de desplazamiento a la cuarta
semana postoperatoria, indicando una reconstrucción funcional
alcanzada y se pudieron realizar
comparaciones validas para los datos de investigación. Las 3 rodillas que tuvieron mas de 3 mm
de desplazamiento fueron sometidas a una revisión
exitosa de la fijación del injerto tibial entre la tercera y la sexta semana
posterior a la primer cirugía. El
programa de rehabilitación fue dividido en cuatro
fases: La V fase ambulatoria que es el período
de tiempo en el que el paciente necesita un soporte con muletas o bast6n y finalizo aproximadamente
entre la cuarta y octava semana del postoperatorio;
durante esta fase se realizaron ejercicios de movilidad:
elevación de la pierna extendida (extensión,
flexión, aducción, abducción) isométricos de cuadriceps, electroestimulación y ejercicios en cadena cinemática
cerrada. La 2a fase de entrenamiento de la fuerza temprana va de la octava a la decimosexta
semana donde se incorporaron el programa
de entrenamiento de equilibrio propioceptivo
y de la marcha. La 3a fase es la fase del entrenamiento
de la fuerza intensivo concentrado sobre un incremento vigoroso que consistía
en un programa de ejercicios de resistencia progresiva: natación, bicicleta,
maquinas de ski, escalador y carrera. Esta fase
vario para cada paciente y finalizo desde la semana
16 hasta la 24 o 52 de postoperatorio par progresar
a la fase final que es la de la vuelta al deporte. Las mediciones artrométricas se obtuvieron en
las semanas postquirúrgicas 8, 12, 16, 20, 24, 5 y
58. En la conclusión de esta investigación se le colocaron
938 mediciones artrométricas (un promedio
de 7 por paciente).
Al
alta 121 pacientes (75%) tenían valores de desplazamiento
normal. 21 pacientes (15%) tenían desplazamiento
anormal: 14 tenían 3 a 5.5 mm y pacientes
tenían 6 mm o mas de aumento. Las rodillas
que con 3 a 5 mm de aumento tenían Pivot Shif
negativo pero presentaron una sensación deslizamiento.
Las rodillas que tenían 6 mm o más de
aumento también tenían 3 de Pivot Shif positivo
(grado 3). No hubo diferencia significativa en las
mediciones de los valores del desplazamiento ánteroposterior
entre los pacientes que fueron. Los
tipos de lesiones mas frecuentes fueron los estiramientos
y las lesiones músculo-tendinosas 28.6% y las contusiones 22.4% significan casi la mitad
de las lesiones. Otras de las razones significativas
fueron las distensiones ligamentarias 16.3%, cortes que requirieron suturas 12.2% todas en la cabeza y
en la cara y lesiones en la cabeza 10.2%. En relación
al mecanismo de la lesión la fase de juego que provoco mas lesiones fue el tackle, sin importar
si el jugador era el que
tacleaba o el que recibía el tackle. Las posiciones fijas fueron responsables de muy pocas
lesiones el 34% de las lesiones en el entrenamiento
fueron nuevas mientras que el 17% fueron recurrentes. La incidencia de lesiones estuvo distribuida
regularmente durante toda la temporada; la mayor
cantidad de lesiones moderadas o severas ocurrieron durante la pretemporada o después de la
octava semana (ultimo partido de la temporada). Una
gran cantidad de jugadores no disponibles hacen todo el campeonato debido a la gran cantidad de
lesionados.
Hasta
el momento no hubo estudios prospectivos
sobre lesiones en jugadores de rugby profesional. Existen estudios en niños
escolares y mujeres. En
el rugby escolar hay un incremento de lesiones al
aumentar la edad y también al aumentar el nivel. Se piensa que esto se debe
al incremento de peso, a la velocidad del jugador y también a un incremento en
la agresividad del juego. En este estudio el rango de lesiones fue del orden
de una Iesión cada 8 horas de
juego (120 lesiones cada 1000 horas de juego). En otro
estudio que utilizó una definición de lesión parecida a la de los autores
Stewaed y colaboradores, hallaron
sin rango de lesiones de las 62 por 1000 (62 lesiones
cada 1000 horas de juego) del primer nivel y
53 por 1000 en los otros niveles. La razón por la que
existen mayor cantidad de lesiones en el Súper 12
incluyen el estrés que provocan las diferencias de
husos horarios y la altura. También existe un elevado
nivel de intensidad. Los partidos tienen menores
pausas y tackles mas duros. La pelota esta en juego
mayor cantidad de minutos que en los partidos
de clubes. Los jugadores mas lesionados fueron el
octavo y el fullback. Las lesiones mas comunes fueron
distensiones y torceduras músculotendinosas.
La parte del cuerpo que mas lesiones sufría fue la
cabeza. El tackle fue la acción de juego que mas lesiones
provoco. Las posibles causas de las lesiones durante la pretemporada son el
bajo nivel físico
de los jugadores y la tendencia de no poner a los mejores
jugadores en los partidos si no están en buen nivel.
Las posibles causas de las lesiones producidas
a lo largo de la temporada son lo extenso que es el
campeonato como la fatiga mental y física acumulativa
causada por el estrés de los viajes, las diferencias
horarias, la intensidad de los partidos o la disminución de la
capacidad física debido a lek ness de menor importancia. Parecería que el rango de
lesiones aumenta con un mayor nivel de juego. El
rango de lesiones es comparable con el del primer nivel de la liga de Australia y el primer nivel de fútbol
australiano. Existe un incremento de las lesiones
hacia el final de la temporada del Súper 12. El autor finaliza diciendo que el Súper 12 constituye una
buena oportunidad para recolectar datos datos debido a
la presencia del médico y del fisioterapeuta en todos los partidos, entrenamientos y viajes. El principal
objetivo de la recolección de datos es ser capaz; de
reducir la cantidad de lesiones identificando 1 factores de riesgo modificables y monitoreando los rasgos
de lesiones después de los cambios realizados
para ver si fueron satisfactorios.
Reducción
en la divergencia del tornillo interferencial
femoral durante la reconstrucción
artroscópica del L.C.A.
Frederick
J. Schroeder
The Journal of Artroscopic and Related Surgery 199i Vol 15N°1 pp 41-
48
Una
de las complicaciones en la reconstrucción artroscópica
del L.C.A. es la obstrucción en la urgencia
del tornillo (interference screw
divergence), que ocurre
generalmente cuando la inserción del tornillo
femoral es diferente a la entrada usada para ensanchar
el túnel femoral. Una nueva técnica que un
injerto de paso Straightshot (disparo recto) permite un
segundo pasaje de un tornillo femoral interferencial
canulado de 7 mm M Kurosaka vantage
a través del túnel tibial con el injerto tendón
rotuliano completamente en posición, estudio
compara el tornillo de divergencia de obstrucción
femoral en la reconstrucción del L.C.A. las
técnicas de hueso-tendón-hueso utilizando entradas
de inserción del tornillo diferente: la entrada
accesoria patelar antero medial y la entrada del túnel
tibial (Técnica de Straightshot).
Fue
realizado un análisis radiográfico de 8 construcciones
endoscópicas del L.C.A. consecutivas.
La divergencia total de cada tornillo femoral medida
tanto por radiografías antero póster: como
laterales y luego combinadas. El grupo I tuvo un
tornillo femoral 7 mm insertado a través de la entrada
patelar antero medial, el grupo II el tornillo femoral
insertado directamente a través del
túnel tibial. El
grupo I mostró 10 grados de divergencias en
el 50% de los casos comparado con el 4% de) grupo II. La divergencia promedio cayo de 11,3 grades en
el grupo I a 1,2 grados en el grupo II. La divergencia del tornillo de obstrucción femoral puede ser eventualmente
eliminada insertando el tornillo femoral directamente a través del túnel tibial
utilizando la técnica de Straightshot. En este estudio, la utilización
de la técnica Straightshot permitió la ubicación del tornillo interferencial
femoral con menos de 10 grados de divergencia total en el 96% de las veces.
El uso de la entrada patelar antero medial accesoria permitió este nivel de precisión en ubicación
en únicamente el 50% de los casos. Con el uso del tornillo
advantage de 7 mm y una guía ligeramente grande no hubieron casos de
divergencia de 10 grados
o mas. Ningún otro estudio ha reportado este grado de precisión en la
ubicación paralela de los tornillos
interferenciales femorales.
Otras
ventajas de las técnicas de Straightshot son: no
hay necesidad de hiperflexión en la rodilla más de
70 o 90 grados. Se visualiza este momento critico en
procedimientos. El pasador del tendón, por el injerto
encerrado, impide el egreso de fluidos desde el
túnel tibial para ayudar a mantener un ambiente artroscópico ideal
para la ubicación y fijación del injerto.
Con
la técnica de Straightshot no ha habido lesiones
del injerto tanto en hueso como en tendón debido
a la protección del injerto durante el procedimiento.
La ubicación del tornillo interferencial femoral directamente
a través del túnel tibial, con una estricta
adherencia de la técnica quirúrgica de Straightshot, ha
eliminado virtualmente la divergencia tornillo túnel
y ha cambiado el método preferido del autor de
la reconstrucción del L.C.A.
El
efecto del ultrasonido terapéutico en la regeneración
de miofibrillas esqueléticas después de una lesión muscular provocada
experimentalmente
Jussi
Rantanen, Ola Thorsson, Per Wollmer, Timo Hurme y Hannu
Kalimo
The American Journal of Sport Medicine 1999, Vol 27 N°
1 pp 54-59
El ultrasonido terapéutico es utilizado por muchos en el tratamiento de lesiones musculares pero no hay publicaciones que evalúen objetivamente sus efectos sobre la regeneración de miofibrillas esqueléticas. En este estudio descriptivo los autores siguen la regeneración del daño producido en el músculo gastrocnemio (gemelo), en ratas durante el tratamiento con ultrasonido pulsante. La velocidad de regeneración muscular durante el tratamiento con ultrasonido fue comparada con animales de control por inmunoestoquímica morfométrica y centellográficamente. Los daños al músculo esquelético son comunes en la clínica de la medicina deportiva, éstas pueden ser manifestadas como contusiones directas, desgarros indirectos por tensión o de comienzo lento producido por ejercicios intensos. A pesar del modo de lesión, el tejido muscular es reparado por la intrínseca actividad de reserva de células satélites. La mioregeneración (regeneración muscular) puede ser dividida en tres fases distintas. En la primera fase, inflamatoria, los segmentos de necrosis del daño miofibrilar y la fagocitosis de los escombros de la necrosis son el rasgo principal. El objetivo en el tratamiento de esta etapa es limitar el tamaño del hematoma y el exceso de reacción inflamatoria. Varios autores han recomendado como tratamiento reposo, hielo, compresión y elevación del miembro para controlar el sangrado y la inflamación durante el primer día después de la lesión. En la segunda fase, reparación o regeneración, el aspecto principal es la proliferación de reserva de células satelitales y endomyblastos hidroblastros (proliferación de fibroblastos) seguido de una activa síntesis de proteínas. Diversos factores intrínsecos como la composición de la matriz del material extracelular y el plasmalema (plasma intracelular) y la disponibilidad de factores de crecimiento controlan este proceso. El tercer paso, el proceso de reparación del músculo, es la maduración o remodelación, está caracterizada por la recuperación de las propiedades funcionales del músculo incluida la recuperación de la fuerza tensional del tejido conjuntivo. En esta etapa los movimientos controlados son importantes, porque la rápida y completa reparaci6n de las lesiones musculares es el objetivo obvio. Principalmente en atletas; los intentos deberían hacerse para encontrar modalidades clínicamente factibles para mejorar la proliferación de la fase de regeneración muscular. El ultrasonido terapéutico es comúnmente utilizado por kinesió1ogos que han reivindicado prometer reparaciones tisulares por aumento de proliferación celular y síntesis de proteínas durante la curación de heridas de piel, lesiones del tendón y fracturas. Por lo tanto los autores resolvieron testear si el ultrasonido tiene efectos similares sobre la regeneración muscular para valorar la velocidad de células satélites y proliferación de fibroblastos, formación de microtubulos y recapitalización después de experimental contusión de los músculos gemelos de ratas. Durante el mecanismo celular de la lesión muscular la reparación ha sido descripta en detalle; muy poco énfasis ha sido puesto en los factores capaces de aumentar velocidad o el resultado de la
regeneración.
Para promover
la mioregeneración mas bien que cicatrizado, la disponibilidad
de células miogénicas podría ser acrecentada,
o el porcentaje de producción de músculo específico
y proteínas estructurales podrían mejorar.
Sin embargo ninguna modalidad química de tratamiento
se ha probado para la capacidad para producir
tales efectos en la regeneración muscular. El introsiño terapéutico es un
agente físico habitualmente
utilizado en tratamientos de lesiones musculares
aunque los estudios son escasos. Habitualmente el ultrasonido es mejor conocido
por su calentamiento
de tejido profundo. Se han obtenido tales efectos sobre
los tejidos que no son todos directamente relacionados
con el calentamiento. Por la causa de su alta
frecuencia de energía de vibración genera fricción
y calentamiento en las interfases del tejido, conduciendo
así a un efecto de micromasaje. Hay indicaciones de efectos específicos de
ultrasonidos sobre
células hidroblastos en particular. Por ejemplo, la
síntesis de proteínas es acelerada y la permeabilidad
de la membrana y la concentración intracelular de calcio son aumentadas. En
este estudio el efecto de
tratar la regeneración del tejido muscular con ultrasonido
pulsante fue examinado con detalles de cuantificación
de proliferación de células satélites y fibroblastos,
así como también la mesura de área cubierta por
desmin-positivos-microtubulos. Los resultados
mostraron que el ultrasonido pulsante puede mejorar las células precursoras de
la miogenesis y la proliferación de
fibroblastos. Sin embargo, la formación
de microtubulos no fue afectada por el ultrasonido
encontrándose igual que en los grupos de control no tratados. Por la falta de experimentos previos
y a la luz de los resultados, los autores sugieren que
el tratamiento con ultrasonido pulsante no tiene beneficios en la
morfologia de la regeneración celular. No
obstante debe ser reconocido que los efectos
de la terapia de ultrasonido pulsante pueden ser muy sensibles al modo y dosis
de entrega de ultrasonido y la porción, por lo tanto ninguna conclusión final
debe hacerse hasta que haya mas estudios sobre
el tratamiento en las lesiones musculares tratadas con ultrasonidoterapia. Además
el papel de la terapia con
ultrasonido en otros aspectos de la curación
de lesión muscular como alivio del dolor y retorno
de la función muscular permanecen indeterminadas. Aunque la proliferación
de las células satelitales se mejoro
significativamente hasta el 96% con
tratamiento de ultrasonido pulsante en la etapa temprana de regeneración,
ningún efecto hay con relación a la
producción de microtubulos. El período de proliferación rápida de fibroblastos se extendió
de 3 a 4 días en el grupo de control, y de 7 a 10 días
en el grupo de terapia con ultrasonido, mientras
que la recapitalización no se vio afectada. Los autores
concluyen que aunque el tratamiento con ultrasonido
pulsante puede promover la proliferación
de células satelitales en la fase de mioregeneración,
no parece tener efectos significantes sobre las totales manifestaciones morfológicas de regeneración del
músculo.
Efectos
potenciales con la suplementación
oral de creatina: Critical
review
Mark S. Juhn y Mark Tarnopolsky
Clinical
Journal of Sport Medicine 1998 - 8:298-304
El
objetivo de este trabajo fue revisar los datos actuales
en lo concerniente a la seguridad potencial de
la suplementación oral con creatina. Se busco en un
programa de computación (Bioword) trabajos publicados relacionando la
suplementación oral con creatina y los
efectos adversos. También se utilizaron los resúmenes que especifican los efectos adversos
potenciales en seres humanos y animales y
su metabolismo en diversos sistemas de órganos. Los autores hacen una revisión
completa de 68 publicaciones y concluyen que a pesar de haber una cantidad
importante de literatura sobre la suplementación
oral de creatina hay datos limitados con respecto a la seguridad de este suplemento popular.
Los atletas deberían informarse que los que toman
creatina corren sus propios riesgos. Si un atleta
insiste en suplementarse debería saber que 2 gr. por día o mas específicamente
0,03 gr. Kg/día ha demostrado ser la dosis adecuada para mantener la
concentración de creatina en el músculo logrado en la fase de carga. La
suplementación oral de creatina ocasiona aumento de peso que es el resultado de la
retención de agua. Esto puede ser un efecto
adverso en actividades musculodependientes o masadependientes tales como
corredores y nadadores.
No
hay ninguna relación causal entre la suplementación
con creatina y la disfunción muscular o síntomas
gastrointestinales. La elevación en orina y suero
de creatina con la suplementación hace ocurrir
una sobrecarga sobre los riñones. En riñones sanos
no produce compromiso de función, si en pacientes
con historia de disfunción renal o diabetes.
A
corto plazo la suplementación de 10 días o menos
no ha demostrado que afecte la fracción de expulsión
sanguíneo-cardíaca.
La
creatina se encuentra naturalmente en el cerebro y hay una anécdota teórica
con respecto al efecto
neurológico con la suplementación oral con creatina.
Particularmente con respecto a la actividad de
comienzo de enfermedades. Sin embargo ninguna relación causal ha sido
establecida.
La
creatina se localiza y sintetiza en los testículos y
juega un papel en el metabolismo del espermatozoide
pero el efecto de la suplementación oral con creatina
es desconocida.
Los
estudios necesitan determinar si la suplementación
oral puede influir la concentración normal de creatina
en tejidos a excepción del músculo esquelético,
cerebro, corazón y testículos. Tal estudio debería
también evaluar el efecto de la suplementación sobre
la función de otros sistemas.
Estudios
a largo plazo de la evaluación de la función
renal y hepática se necesitan, preferentemente, ensayos
controlados randomizados con clasificaciones
del muestreo, tal estudio debería ser posible debido
a la presencia del sistema de energía PCR creatinkinasa
en varias sistemas del organismo.
Entorsis
de tobillo en deporte. ¿Que
hay de nuevo?
J.R Kouvalchouk
Revue de chirurgie orthopedique et reparatrice de I' appareil moteur. 1998 - Sommaire Vol. 84 Sup. 1 pp. 32-33
La
incidencia de entorsis de tobillo en la practica deportiva
ha sido bien demostrada y los problemas que
presenta tanto en el piano deportivo como en el piano
económico. La finalidad de este ¿que hay de nuevo? se basa en cuatro
cuestiones sin perder de vista que el
objetivo debe ser la rapidez en la vuelta al deporte, la calidad de la curación y la ausencia de secuelas.
Las cuatro preguntas son: ¿Las radiografías
estándar deben ser sistemáticas? ¿Se deben hacer radiografías forzadas? ¿Los exámenes sofisticados
de ecografías o resonancias son necesarios? ¿Se deben
operar los entorsis de tobillos graves?
La
obligación es conocer la gravedad de la lesión. Se
debe decir que el diagnostico se basa en el interrogatorio
(mecanismo, crujido, inflamación inmediata) y el examen clínico
(importancia y localización de signos
locales y de puntos dolorosos).
Los
criterios de Ottawa (Shell, 1992) se basan en reglas que se definen a partir de
zonas: Zona I tobillo,
Zona II medio pie y de puntos: A: Punto de los maléolos
laterales y borde posterior sobre una altura de 6 cm.; B: Simetría sobre el lado medial; C: Base del
quinto metatarsiano y el D: Hueso naviculado.
Las radiografías del tobillo solamente se justifican si existe dolor en la zona I y con la condición de que se acompañe de dolor en los puntos A ó B y si el paciente es incapaz de hacer dos pasos sobre cada pie sin ayuda en las horas siguientes al traumatismo y a la urgencia. La validez de estos criterios ha sido avalada por un reporte de la Delegación de Evaluación Médica de la AP-HP en 1996 en dos encuestas: la primera basada en experiencias clínicas donde el valor predictiva negativa fue de 0% con una disminución del 28% en el pedido de radiografías. El segundo estudio fue en un servicio de urgencia de un hospital de la AP-HP sobre 353 pacientes, un solo caso de falso negativo y además se debió a una mala apreciación en el examen clínico. El valor de estas reglas es real solamente con una reserva: no es seguro que las fracturas osteocondrales puedan responder a estos criterios. Con respecto a las radiografías en posición forzada la respuesta es no en la medida en que la falta de confianza es muy importante, y esto se debe al dolor y la reacción de defensa del paciente que hace perder todo valor predictivo. En relación con la ecografía y la resonancia nuclear magnética el valor de estos estudios es bien probado mostrando para los primeros las lesiones ligamentarias y pequeños arrancamientos óseos maleolares pero ignoran las fracturas parcelares del astrágalo que son puestas en evidencia por la resonancia nuclear magnética. ¿Son indispensables para definir la actitud terapéutica? La respuesta es no, en la mayoría de los cases no se deben utilizar jamás de forma sistemática. En relación a la pregunta si se deben operar los entorsis graves, la experiencia personal del autor y series de estudios prospectivos realizados por Kamnus están autorizados a responder que un tratamiento funcional bien conducido da resultados iguales a los quirúrgicos, una retoma al deporte mas rápida y con un costo menos elevado, pero se deben diferenciar dos cuadros clínicos: A: las lesiones ligamentarias puras: el tratamiento funcional sobre o protegido con una ortesis conservada durante 6 semanas es ciertamente el método de elección permitiendo al mismo tiempo la cicatrización ligamentaria, el apoyo y la reeducación precoz; B: en caso de fracturas osteocondrales asociadas, la cirugía se impone para tratar la lesión y al mismo tiempo realizar la sutura ligamentaria. El seguimiento se basa en el esquema del tratamiento funcional. Solamente en algunos casos particulares de lesiones ligamentarias puras muy graves y en pacientes de alto nivel competitivo se justifica el tratamiento quirúrgico. Cada vez que se produzca un entorsis de tobillo, el deportista debe ser siempre evaluado correctamente viendo las frecuencias de secuelas y no se debe minimizar el riesgo tardío de artrosis tibioastragalina.