Esguinces y lesiones osteocondrales del tobillo

Dr. Miguel A. Khoury

Dr. Carlos Liotta

Anatomía Ligamentaria

 

Complejo ligamentario lateral (LLE) está formado por los siguientes elementos:

1)      Fascículo peroneo astragalino anterior (FPAA): va desde el borde inferior anterior del peroné al cuello del astrágalo.

2)      Fascículo peroneo astragalino posterior(FPAP): va desde el borde posterior del mañéolo peroneo al tubérculo lateral del astrágalo.

3)      Fascículo peroneo calcáneo (FPC): va desde la punta del peroné al tubérculo del calcáneo.

La articulación tibio-peronea inferior (sindesmosis) posee los siguientes elementos:

1)      Ligamento tibioperoneo anteroinferior (LTPAI).

2)      Ligamento tibioperoneo posterioinferior (LTPPI).

3)      Ligamento interóseo.

4)      Membrana interósea.

5)      Ligamnto Lateral Interno /LLI).

El complejo deltoideo compuesto por un fascículo superficial y otro profundo, conecta el maléolo medial con el astrágalo, el calcáneo y el escafoides tarsiano.

 

Esguince laterales agudos del tobillo.

 

Es la lesión más común del deportista, le corresponde de 38 a 45% del total de las lesiones del mismo. El 85% de las lesiones del tobillo son por esguinces y un 85% de éstas son debidas a mecanismos de inversión del tobillo con lesión del LLE. Las estructuras que se afectan con mayor frecuencia son: FPAA>FPC>FPAP (raro). El esguince lateral del tobillo comprende una lesión donde el FPAA está casi siempre comprometido, el FPC algunas veces y el FPAP raramente comprometido. Lesiones aisladas del FPC y del FPAP son raras.

El FPAA es el principal estabilizador astragalino de la traslación anterior (cajón) y para la inversión astragalina (bostezo), el FPC es un estabilizador secundario.

 El mecanismo de la lesión: el peso del cuerpo cae con flexión plantar y rotación interna del tobillo.

El examen físico revela dolor e inflamación sobre los ligamentos lastimados. Las pruebas más comunes para medir la laxitud del tobillo son la prueba de stress y cajón. Se deben comparar siempre con el tobillo contralateral.

Se debe obtener el par radiográfico para descartar fracturas. Las radiografías de stress (bostezo y cajón) demuestran el nivel de la lesión. Una diferencia mayor de 5 mm de cajón o más de 10º del ángulo tibio- astragalino, corresponden a una lesión de grado III o severo.

 

Clasificación:

 

Grado I: Lesión incompleta del FPAA ( sin laxitud).

Grado II: Lesión completa del FPAA e incompleta del FPC (laxitud leve).

Grado III: Lesión completa del FPAA y del FPC (laxitud mederada a severa).

 

Tratamiento

 

Grado I y II: Apoyo temprano, férula o bota de yeso más tratamiento de rehabilitación funcional.

Grado III: Es controvertido ya que se han obtenido buenos resultados tanto con el tratamiento incruento como con la reparación aguda.

 

Inestabilidad lateral crónica del tobillo

 

Los pacientes presentan generalmente una clínica con historia de esguinces recurrentes, dolor del tobillo, sensación de inestabilidad e inflamación. El examen físico revela un cajón anterior y un bostezo positiva. El tratamiento inicial consiste en rehabilitación que incluye movimientos, fortalecimiento de los peroneos y reeducación del reflejo propioceptivo. La estabilización quirúrgica está recomendada en aquellos pacientes que persisten sintomáticos luego de 6 meses de tratamiento conservador. Han sido descriptas varias técnicas para la reconstrucción del LLE.

Técnica de Evans:Reconstrucción no anatómica que utiliza al peroneo lateral corto a través del maléolo peroneo y lo vuelve a fijar con tensión para resistir la inversión. Con un 50% buenos y excelentes resultados a largo plazo (Karlsson y col. JBJS, 1988).

Watson-Jones: Utiliza el peroneo lateral corto fijo a distal buscando reconstruir el FPAA tallando túneles a nivel del astrágalo y del maléolo peroneo. Los resultados a largo plazo son inconsistentes, de 30 a 80% de buenos y excelentes resultados.

Chrisman/Snook: Reconstruye el FPAA y el FPC a través de túneles utilizando un hemitendón del peroneo lateral fijo a distal. 90% de buenos resultados con 10 años de seguimiento (Snook y col. JBJS, 1985), sin embargo muchos pacientes han disminuido su movilidad en especial el de la inversión.

Brostrom: Reparación anatómica de los muñones del FPAA y del FPC. 86-95% de buenos y excelentes resultados (Karlsson y col. JBJS, 1988).

Brostrom modificado: Igual al Brostrom pero incluye la plicatura de la cápsula anterolateral y del retináculo. 88% de los atletas retornaron a sus niveles previos del deporte (Liu y col. Clinics in Sport Medicine, 1994).

 

Lesiones agudas de la sindesmosis (esguince alto)

 

Generalmente se diagnostica por dolor a nivel de la sindesmosis, la prueba de oprimir la tibia y el peroné juntos a nivel de la pierna pruduce dolor en la erticulación del tobillo. La prueba de stress en rotación externa lograda con rotación externa del pie sobre la tibia con la rodilla a 90º es positiva cuando produce dolor en la sindesmosis. El dolor sobre la porción proximal del peroné debe obtenerse radiografías de toda la pierna.

 

Compresión anterolateral (impigement)

Caracterizado por dolor crónico del tobillo que ocurre luego de un esguince del mismo. Está causado por atrapamiento de tejidos blandos (cicatriz o sinovial) en la gotera lateral del tobillo. Está generalmente afectada la región del FPAA aunque puede ocurrir en el LTPAI. El tejido queda atrapado entre el maléolo externo y el astrágalo lo cual lleva a la inflamación y al dolor. El diagnóstico se realiza principalmente con la historia y el examen físico. La RNM no es sensible ni especifica para este cuadro.

El tratamiento conservador debe incluir métodos para disminuir la inflamación y fortalecer los tejidos blandos. Cuando esto falla, está indicada la exploración artroscópica con debridamiento la cual es exitosa en un 84% de los pacientes con buenos y excelentes resultados (Ferkel y col AJSM, 1991).

 

Dolor persistente luego de un aparente esguince de tobillo

 

El diagnostico diferencial de un dolor persistente luego de un esguince de tobillo debe incluir, mala o incompleta rehabilitación, lesión intrarticular, inestabilidad crónica, esguince de la subastragalina, problemas por compresión, síndrome del seno del tarso, alteraciones crónicas tendinosas, fracturas por stress, lesiones nerviosas, distrofia simpática refleja, tumores y en niños lesiones epifisiarias ocultas.

 

Lesiones osteocondrales del astrágalo

Lesiones osteocondrales de la superficie astragalina son causas comunes de dolor y disconfort del tobillo. Se presentan comúnmente en pacientes que sufrieron un esguince que no respondió al tratamiento conservador.

La causa traumática es la más frecuente, sin embargo, la necrosis isquémica, los desórdenes endocrinos y factores genéticos, pueden tener importancia etiológica. Las lesiones mediales son generalmente posteriores en el astrágalo, mientras que las laterales se ubican anteriores frecuentemente.

Las lesiones laterales están asociadas casi siempre con un episodio traumático reciente y representa la verdadera fractura osteocondral o transcondral. Pacientes que representan lesiones mediales no tienen una historia clara de trauma. Morfológicamente las lesiones laterales, tienden a ser superficiales y redondeadas, en tanto las mediales son defectos profundos y en forma de copa.

 

Estudios de imágenes

-         Rayos X

-         Centellografía ósea

-         Tomografía Computada

-         Resonancia Magnética

 

Estadificación

Berndt and Harty (radiológica):

Estadío I una pequeña fractura compresiva.

Estadío II avulsión incompleta de un fragmento.

Estadío III avulsión completa sin desplazamiento.

Estadío IV fragmento desplazado dentro de la articulación.

Prisch (artroscópica):

Grado I cartílago intacto, firme y brillante.

Grado II cartílago intacto pero blando.

Grado III cartílago deteriorado.

 

A.   REHABILITACIÓN

 

1.      ¿Es el balance perjudicado, por esguinces repetidos de tobillo?

Isakov E, Mizrahi J

Biomechanics Laboratory, Loewenstein

Rehabilitation Hospital, Tel – Aviv University

Medical School, Ra’anana, Israel. Br J Sports

Med 1997 Mar; 31 (1): 65 – 7

 

Resumen: El objetivo de este trabajo fue evaluar tobillos durante el ejercicio de mantenerse parado sobre un pie solo. Ambos con y sin los ojos abiertos y la propiocepción visual relacionada. Un sistema de medición de fuerza se usó para el monitoreo de las fuerzas de reacción en direcciones anteroposteriores y mediolaterales durante la prueba. Las diferencias entre las variables seleccionadas entre los tobillos lesionados y sanos fueron analizados estadísticamente. Los resultados obtenidos demostraron que la fuerza de reacción en las direcciones anteroposteriores y mediolateral fueron las mismas en tobillos normales y lesionados de cada paciente. Tanto con ojos abiertos o cerrados. Sin embargo estando parados con los ojos cerrados, sin importar el estado del tobillo, siempre produjo fuerzas de reacción significativamente más altas que aquellas obtenidas con los ojos cerrados. En conclusión el balance postural durante el ejercicio de mantenerse parado sobre un solo pie es similar en el tobillo sano y en el que tuvo varios esguinces.

 

2.      Evaluación del déficit cinestésico indicativo del control del balance en gimnastas con esguinces de tobillos crónicos unilaterales.

Forkin DM, Koczur C, Battle R, Newton RA

Frankford Hospital, Philadelphia, PA, USA.

J Orthop Sport Phys The 1996 Apr; 23 (4):

245-50

 

Resumen: El objetivo de este trabajo fue realizado en gimnastas universitarios con esguinces unilaterales y múltiples. Se evaluó la disminución en la habilidad para detectar la flexión plantar pasiva y determinar el déficit del balance estando parado en solo pie. Once gimnastas participaron en este estudio evaluándose su lado lesionado y su lado sano con evaluaciones en movimiento y sin movimiento. Las pruebas sin movimiento se efectuaron con el tobillo fijo o el tobillo en cinco grados de flexión plantar. Los sujetos detectaron mejor las pruebas de movimiento con el lado sano que con el lado con esguinces crónicos. Los sujetos también realizaron ejercicios de 30 segundos parados sobre una sola pierna con los ojos abiertos y con los ojos cerrados. Los sujetos presentaron un mejor balance cuando estaban parados sobre el lado no lesionado. Aunque estos resultados no pueden ser extrapolados a habilidades del balance durante rutinas complejas de gimnasia ellos sugieren que la evaluación debería incluir detección pasiva de posición de la evaluación debería incluir programas de rehabilitación incorporando actividades de deporte específico para cada injuria.

 

3.      Vendaje de tobillo. El efecto en la perturbación postural antes y después del entrenamiento.

Leanderson J, Ekstam S, Salomonsson C

Department of Orthopaedic Surgery,

Huddinge University Hospital, Sweden

Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc 1996;

4 (1): 53-6

 

Resumen: La aplicación de vendaje adhesivo en el tobillo previene los esguinces y es por lo tanto frecuentemente usado en deportistas con inestabilidad funcional de esa articulación. El objetivo de este estudio fue investigar el efecto del vendaje durante cambios en el plano de apoyo en forma abrupta. Este estudio se realizó en deportistas con y sin inestabilidad funcional del tobillo. Nueve jugadores de football con unestabilidad funcional unilateral consecutiva a esguince de tobillo participaron en este estudio (La edad promedio fue de 25 años). Todos menos uno sufrieron esguinces de tobillo en los últimos doce meses y se aplicaron vendaje adhesivo en un tobillo en todos las sesiones de práctica. Ocho sujetos moderadamente activos fueron usados como control (edad promedio 32 años). La grabación y el análisis fueron realizados con un estabilómetro. Se usó un aparato testeado previamente y se agregó un perturbador del plano postural. Este consistió en un disco para pararse sobre cuatro barras adaptadas para cambios bruscos del plano inclinado. Los siguiente parámetros fueron analizados: 1) la máxima amplitud de inclinación en los planos medio lateral y anteroposterior y 2) la inclinación media en los mismos planos. No se halló diferencia entre los tobillos derechos e izquierdos antes de la sesión de práctica. La inclinación durante la perturbación méxima disminuyó cuando el tobillo fue vendado antes del ejercicio. Después del ejercicio no hubo diferencias entre los tobillos vendados y no vendados. La inclinación máxima y la media fueron menores después del ejercicio que antes del ejercicio. Este estudio demostró un efecto positivo del vendaje sobre la perturbación del plano de apoyo antes de una sesión de práctica. La disminución en la compensación por inclinación de un tobillo no vendado luego de la práctica podría significar que el efecto del vendaje profiláctico es más importante durante la primera parte de la práctica o el partido. Las unidades musculares más entradas en el calor y la actividad muscular más controladas podrían resultar en una más efectiva estabilización de la articulación del tobillo.

 

DIAGNOSTICO POR IMÁGENES

 

4.      Examen clínico y con Resonancia Magnética Nuclear en la evaluación de los esguinces de tobillo tratados con una ortesis

De Simoi C, Wetz HH, Zanetti M, Doler J,

Jacob H, Zollinger H

Department of Orthopaedic Surgery, Balgrist

University of Zurich, Switzerland

Foot Ankle Int 1996 Mar; 17(3): 177-82

 

Resumen: Este es un estudio clínico prospective para el tratamiento de esguinces de tobillo con una ortesis de tobillo que permite la dorsiflexión y la flexión plantear de 30 grados, pero limita la inversión y eversión durante 6 semanas. La férula es seguida por fisioterapia durante otras 6 semanas. 30 pacientes fueron evaluados clínicamente y con resonancia magnética (RNM) antes y luego del tratamiento. La RNM reveló una ruptura aguda del ligamento paróneoastragalino anterior en el 100% de los pacientes y una ruptura del ligamento peróneo – calcáneo en 25 de 30 tobillo (83%). A 12 semanas luego de la lesión, la RNM mostró evidencia de cicatrización en el ligamento peróneoastragalino anterior en 22 de 30 pacientes (73%) y para el calcáneo peróneo en 23 de 25 tobillos (92%). Análisis en cambios posturales con estabilómetro luego de la terapia fue usado para cuantificar la estabilidad funcional del tobillo. No hubo correlación entre este análisis y los hallazgos en la RNM, pero si hubo correlación con la impresión subjetiva de la estabilidad funcional. 28 de los 30 pacientes (93%) tuvieron un tobillo estable y funcional luego de 12 semanas de tratamiento. Los hallazgos de RNM luego de esguinces de tobillo no pudieron predecir el resultado clínico final.

 

5.      Radiografía con stress subastragalino usando una dorsiflexión y supinación forzada

Ishii T, Miyagawa S, Fukubayashi T,

Hayashi K

University of Tsukuba, Japan

J Bone Joint Surg Br 1996 Jan; 78 (1):

56-60

 

Resumen: Este trabajo investigó un nuevo método de radiografía por stress de la articulación subastragalina poniendo el pie en supinación y dorsiflexión de tobillo. Los autores midieron la protuberancia lateral del astrágalo en la porción posterior de la articulación subastragalina en incidencias laterales de tobillo. Usaron especimenes de cadáver, sujetos normales controles y pacientes con inestabilidad comprobada de tobillo. El desplazamiento promedio en el grupo control (n=36) fue 29,9% significativamente diferente del 43% en pacientes con inestabilidad recidivante de tobillo (n=24). En los especimenes de cadáver con ligamentos intactos, el desplazamiento fue similar al de los sujetos normales. Los autores concluyeron que éste es un nuevo método simple y sencillo para detectar inestabilidad subastragalina.

 

6.      Lesiones óseas (Bone bruises) detectadas por Resonancia Magnética Nuclear luego de esguinces de tobillo

Pinar H, Akseki D, Kovanlikaya I, Arac S,

Bozkurt M

Department of Orthopedics and

Traumztology, Dokuz Eylul University,

School of Medicine, Balcova, Izmir, Turkey,

Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc 1997;

5 (2): 113-7

 

Resumen: A pesar de que estas lesiones (Bone bruises) han sido bien documentadas en la rodilla, éstas son poco conocidas en la articulación del tobillo. En este estudio se realizó para describir la asociación de lesiones óseas en relación a los esguinces de tobillo. Los autores efectuaron resonancias magnéticas nucleares (RNM) en 60 pacientes consecutivos con esguinces laterales de tobillo entre abril de 1994 y junio de 1995. La población incluyó 29 hombres y 31 mujeres, la edad promedio fue de 25 años.

Todos los pacientes fueron evaluados dentro de las 3 semanas del esguince. Las RNM fueron realizadas dentro de las 3 semanas en 15,6 semanas en 21 y 8 semanas en 24 pacientes. 28 esguinces fueron por primera vez mientras que 32 pacientes tuvieron más de uno. Las radiografías no demostraron anormalidades óseas. Siguiendo la RNM convencional, se efectuó una artrografía RNM con gadolinio, bajo control fluoroscópico. Esto permitió evaluar las lesiones ligamentarias con mayor precisión.

Un total de 11 lesiones óseas fueron detectadas en 10 tobillos. Este grupo de pacientes incluyó a 5 hombres y 5 mujeres con un promedio de edad de 27 años. Un tobillo con esguinces a repetición tenía 2 lesiones, una en el astrágalo y la otra en el escafoides. En otro con lesiones recidivantes la lesión se halló en el calcáneo. Las otras 8 lesiones se hallaron en el astrágalo. 5 tobillos presentaron una ruptura completa de los ligamentos peróneoastralalino anterior (PAA) y peróneo calcáneo (PC), mientras que 4 tobillos sólo presentaron roto el ligamento (PAA). Un tobillo no presentó lesión ligamenteria. La localización de la lesión del astrágalo fue interna en 6 y externa en 3 tobillos. La incidencia de lesión ósea con lesión aislada del ligamento PAA y PC fue de 50% (5/10). La incidencia de tobillos con lesiones óseas y primer esguince fue de 7% (2/28) mientras que la incidencia de esguinces de tobillo debe ser tenida en cuenta aunque la significación clínica a largo plazo debe ser aún determinada.

 

7.      Diagnóstico de fricción anterolateral de tobillo. Comparación entre resonancia magnética nuclear y examen clínico.

Liu SH, Nuccion SL, Finerman G

Department of Orthopaedics Surgery, UCLA

School of Medicine 90024-1795, USA

Am J Sport Med 1997 May-Jun; 25 (3):

389-93

 

Resumen: Los autores astudiaron a 22 pacientes que tuvieron evaluaciones artroscópicas y RNM preoperatoria por dolor latera de tobillo luego de esguinces de tobillo. La habilidad del cirujano para predecir a través del examen clínico la fricción del tobillo, luego confirmada artroscópicamente fue comparada con ele examen con RNM. La población consistió en 15 hombres y 7 mujeres. Todos los pacientes presentaron traumatismo de tobillo y dolor anterolateral crónico del lado lesionado. La evaluación clínica consistió en presencia de dolor, edema, rango de movilidad y estabilidad. Artroscópicamente se diagnosticó la lesión en 18 pacientes (82%). El examen clínico tuvo una sensibilidad del 39% y una especificidad del 50%. Los resultados de este estudio sugieron que el uso de RNM preoperatoria no es beneficiosa o costo-efectiva en el diagnóstico de fricción anterolateral de tobillo, más aún, su uso puede dilatar el tratamiento.

 

CIRUGÍA

 

8.      Artroscopía de tobillo: resultados de 79 pacientes consecutivos

Amendola A, Petrik J, Webster-Bogaert S

London Health Sciences Center, Ontario,

Canada

Arthroscopy 1996 Oct; 12 (5): 565-73

 

Resumen: 79 artroscopías consecutivas de tobillo fueron analizadas con un mínimo de 2 años de seguimiento para evaluar riesgos y beneficios con este procedimiento. Todas las artroscopias fueron efectuadas en un período de 2 años por el mismo cirujano usando la misma técnica de tracción no esquelética. 44 artroscopias fueros efectuadas por razones terapéuticas solamente, mientras que 35 fueron efectuadas con fines diagnósticos y terapéuticos. El examen clínico incluyó una evaluación con escalas análogas preoperatoria y postoperatoria. Los diagnósticos fueron lesiones osteocondrales de astrágalo en 21 casos, fibosis postfractura en 14 casos, osteoartritis y condromalacia en 11, fricción anterior oseo de tobillo en 14 casos, fricción anterolateral o sinovitis de tobillo en 15 casos y otros doagnósticos en 4 casos. En general 63 de 79 pacientes se beneficiaron de alguna manera con el tratamiento. Los doagnósticos por artroscopia fueron efectivos en 27 de 35 casos (77%) ayudando a establecer el diagnóstico definitivo. En los casos en que la artroacopía fue terapéutica 36 de 44 (82%) obtuvieron beneficio del procedimiento. Aquellos pacientes con un diagnóstico de artrosis, condromalacia postraumática o artrofibrosis o aquellos pacientes laborales tuvieron resultados pobres. Aquellos pacientes con lesiones osteocondrales de astrágalo, lesiones por fricción ósea, lesiones manicoides o plicas tuvieron los mejores resultados. Los autores tuvieron 3 complicaciones neurológicas significativas de tobillo. 2 pacientes desarrollaron neuropraxia del nervio peróneo superficial en el sitio del portal anterolateral.

Los autores concluyeron que la artroscopia de tobillo es un procedimiento de bajo riesgo con beneficios reales, particularmente en patología localizada de tobillo.

 

9.      Artroscopía de tobillo

Van Dijk CN, Scholte D

Academic Medical Center, Department of

Orthopaedic Surgery, Amsterdam,

The Netherlands.

Arthroscopy 1997 Feb; 13 (1):90-6

 

Resumen: La artroscopía de tobillo se ha convertido en un procedimiento estándar para una importante variendad de indicaciones. Un estudio multicéntrico trató de responder las siguientes preguntas. ¿Hay una indicación para una artroscopia diagnóstica de tobillo? ¿Puede ser efectuada sin distracción? ¿Aumenta el rango de movilidad luego del tratamiento artroscópico por fricción anterior de tobillo? Una serie de 122 pacientes consecutivos fueron propectivamente estudiados con un protocolo que incluyó historia clínica, examen físico y seguimiento estandarizado en un promedio de 4 años y 2 meses. Resultados excelentes o buenos fueron obtenidos en el 84% de las lesiones por fricción, 88% en lesiones osteocondrales y en el 88% de las remociones de cuerpo libre. En los pacientes en los cuales no se efectuó una artroscopía diagnóstica, en sólo 26% se obtuvo beneficio de la operación.

El tratamiento de la fricción anterior ósea de tobillo resultó sujetivamente en un incremento de la dorsiflexión en el 66% de los pacientes pero a 2 años de seguimiento objetivamente los pacientes incrementaron sólo 5º. En el 98% de los casos la artroscopia pudo ser efectuada sin distracción.

Los autores concluyeron que la artoscopía de tobillo es exitosa en el tratamiento de lesiones por fricción, osteocondrales y cuerpos libres pero tiene limitada indicación como procedimiento diagnóstico.

 

10.  Evaluación Artroscópica de la articulación del tobillo crónicamente inestable.

Schafer D, Hintermann B

Department of Orthopaedic Surgery, University

Of Basel, Kantonsspital, Switzerland

 

Resumen: El objetivo de este estudio fue evaluar prospectivamente los hallazgos artroscópicos en pacientes con inestabilidad crónica de tobillo. Fueron incluidos en este estudio 110 pacientes consecutiovos que sufrieron al menos 2 esguinces de tobillo y fueron sintomáticos por al menos 6 meses.

Los autores hallaron una ruptura completa del ligamento peróneoastragalino anterior en el 64% de los pacientes mientras que el ligamento calcáneo paróneo se halló roto en el 41%. El ligamento deltoideo se halló roto en el 6% de la población de este estudio. Lesiones cartilaginosas del astrágalo se hallaron en el 54% de las articulaciones. 56% fueron internas, 15% laterales y 20% ventrales. El 38% de las articulaciones presentaron sinovitis y el 7% ruptura de la sindesmosis. Mientras las lesiones cartilaginosas fueron halladas independientemente del tipo de lesión ligamentaria lateral, todas las lesiones del ligamento deltoideo se asociaron a lesión del astrágalo.

Los autores concluyeron que los hallazgos artroscópicos de la inestabilidad de tobillo se asociaron a diversas patologías en ligamento, cápsula y cartílago. La artroscopia puede por lo tanto dar información esencial acerca del estado de la articulación y de esta manera poder elegir el tipo de operación o el tratamiento conservador.

 

OTRAS LESIONES

 

11.  Dolor interno de tobillo luego de rupturas ligamentarias laterales

Van Dijk CN, Bossuyt PM, Marti RK

University of Ámsterdam, The Netherlands

J Bone Joint Surg Br 1996 Jul; 78 (4): 562-7

 

Resumen: Luego de un severo esguince de tobillo la incidencia de dolor residual, particularmente del lado interno es alta. Los autores estudiaron una serie de 30 pacientes que tuvieron una reparación en agudo de los ligamentos laterales del tobillo. Durante la operación la artroscopia reveló una lesión aguda del cartílago articular en 20 tobillos. 19 lesiones fueron del lado interno. En 6 pacientes se halló un cuerpo libre cartilaginoso. Los autores concluyeron que en pacientes con ruptura de uno o más ligametos laterales de tobillo por mecanismo de inversión, se produce una fricción entre la faceta interna del astrágalo con el maléolo interno. Por este motivo los pacientes con lesión por impactos deportivos o de alta velocidad tienen quejas del lado interno del tobillo a veces hasta por un año. Este dolor es significativamente mayor a las producidas por lesiones por inversión no deportiva o de bajo impacto.

 

Bibliografía sugerida

 

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