Instituto de Ortopedia y Traumatología “Carlos E. Ottolenghi”
Hospital Italiano de Buenos Aires
Sección de Artroscopia y Medicina del Deporte.
El
objetivo del presente trabajo es intentar fijar una conducta en las lesiones de
la articulación acromioclavicular en el deporte.
Para
ello fueron evaluados en forma retrospectiva 32 pacientes. Se utilizó la
clasificación que propusiera Rockwood en 1984 para estadificar los diferentes
tipos de lesiones de dicha articulación.
Se
utilizó también el sistema de Imatani para objetivar los resultados obtenidos.
Todos
los pacientes recibieron tratamiento fisiokinesioterápico de rehabilitación y,
en los casos que se tuvo que recurrir al tratamiento quirúrgico, se utilizó la
técnica de Weaver-Dunn modificada.
Las
lesiones de la articulación acromioclavicular responden favorablemente al
tratamiento incruento debiendo reservarse el tratamiento quirúrgico para el
fracaso del mismo.
La primera luxación acromioclavicular descripta corresponde al año 400 a. C. y fue realizada por Hipócrates [5]. El tratamiento en ese caso fue un vendaje. Galeano [5] en el año 200 de nuestra era padece una luxación acromioclavicular y se realiza como tratamiento un vendaje. Hoy, 2400 años después de esa primera descripción, el tratamiento no ha cambiado mucho en líneas generales.
Las
lesiones de la articulación acromioclavicular ocurren en un grupo porcentaje en
deportistas y, primordialmente, entre la segunda y cuarta década de la vida.
La
articulación acromioclavicular es una diartrodia formada por la carilla
articular distal de la clavícula y la faceta medial del acromion. La superficie
clavicular orientada hacia fuera y abajo, y la acromial hacia dentro y arriba.
En más de 1/3 de los casos presenta menisco intraarticular.
La
función primordial de esta articulación es la transmisión de fuerzas hacia el
esqueleto axial e interviene en la suspensión del miembro superior. Para ello
tiene ligamentos que la refuerzan intrínseca y extrínsecamente. La cápsula
está reforzada en su parte superior, inferior, anterior y posterior por los
ligamentos acromioclaviculares que restringen el movimiento en el plano
horizontal (según Fukuda [3] y Rockwood [6]). Los ligamentos extrínsecos, los
coracoclaviculares: el conoide y trapezoide limitan los movimientos en el plano
vertical. Los mecanismos lesionales de esta articulación son el directo y el
indirecto.
El
más común es el directo por trauma sobre la zona o por caída sobre ese lado
con el brazo en aducción. Menos común es el indirecto, por caída con el
miembro superior abducido y apoyando la mano contra el piso. La fuerza es
transmitida hasta la articulación provocando la lesión. En la década del ´60
Tossy [8] y Llaman [1] por diferentes caminos clasifican las lesiones en 3
tipos. Posteriormente es modificado por Rockwood [7] en 1984 en 6 tipos.
En
el momento de la lesión, además de la evaluación clínica del paciente, debe
complementarse con radiografías para ver el grado de la lesión. En la
radiografía anteroposterior clásica se superpone el 1/3 distal de la clavícula
y el acromion con la espina de la escápula. Por eso Zanca [10] propuso en 1971
una posición radiológica que elegimos para esta articulación con 10º - 15º
de inclinación cefálica, esto acompañado por supuesto, por la radiografía
lateral para evaluar el desplazamiento anterior o posterior. Puede ser utilizada
la radiografía con estrés en el caso de existencia de duda del tipo de lesión,
aunque cada vez tiene más detractores [2].
Fueron evaluados personalmente en forma retrospectiva 32 pacientes en el Departamento de Medicina deportiva de la Asociación de Fútbol Argentino, en el Hospital Santojanni y en la práctica privada, en el período comprendido entre Enero de 1996 hasta Marzo De 2001. los pacientes incluidos practican deportes en forma amateur y profesional. Fueron descartados aquellos deportistas ocasionales.
32 casos
26 hombres
6
mujeres
Promedio de edad 0 años
(22/38)
Lesiones
Tipo I
12 casos
Tipo II
9 casos
Tipo III
8 casos
Tipo V
3 casos
Todos los
casos I, II, y III fueron tratados inicialmente con AINEs, fisiokinesioterapia,
reposo deportivo y cabestrillo.
Los 3 casos tipo V fueron tratados quirúrgicamente.
De acuerdo al tipo de lesión y su correspondiente gravedad se indicaron los
tratamientos antes mencionados. Desde 1 a 2 semanas en el tipo I, hasta 2 a 3
meses en el tipo III.
En 1 paciente con lesión tipo III y luego de fracasado el tto. Incruento, se
indicó el tratamiento quirúrgico por la persistencia del dolor y la pérdida
de función. En los pacientes tratados quirúrgicamente se utilizó la técnica
de Weaver- Dunn [9]- Dicha técnica utiliza la transposición del ligamento
acromiocoracoideo conservando su inserción coracoidea y llevando el mismo al
remanente clavicular previa resección de la porción distal de la clavícula.
La técnica es modificada agregando a la misma un tornillo deesponjosa que parte
de la clavícula y la fija con la coracoides. Dicho tornillo es retirado
aproximadamente a partir del tercer mes.
RESULTADOS
Todos
los pacientes fueron evaluados por el médico que describiera Imatani en 1975
[4].
Se obtuvieron los
siguientes resultados:
Excelente
11 casos,
Buenos
17
casos,
Regulares
3 casos,
Malos
1 caso.
Este último
fue paciente con lesión tipo III que se negó al tratamiento quirúrgico. Los 3
resultados regulares fueron lesiones tipo II.
Llaman
F. L. Jr. Fractures and
ligamentous injuries of the
clavicle and its articulation. J. Bone Joint Surg. 49 A: 774-778, 1967.
Bossart
D. J., Joyce S. M., Monaster B. J. and Packer S. M. Lack of
“efficacy of weighted” Rx in dignosing acute acromioclavicular
separation. Ann Emerg Med 17 (1) 47-51, 1988.
Fukuda
K. Craig E. et al. Biomechanical
study of ligamentous sistem of acromioclavicular joint. J Bone joint sing 68
A. 434, 439- 1986.
Imatani
R. J., Hanlon J. J., Cody G. W. Acute complete acromioclavicular separation.
J. Bone joint Surg 57
A.: 328-332, 1975.
Rockwood
C. A. Jr, Young D. C.: Disorder of the acromioclavicular joint in Rockwood
C. A. Jr., Matsen FA The shoulder vol. I 1990 pag. 413- 476.
Rockwood
C. A. Jr. Injuries to the acromioclavicular joint. In Rockwood C. A. Jr. and
Green D. P. Fractures in adults (vol. I.). Philadelphia J. B. Lippincott
1984, 860-910.
Rockwood
C. A. Jr. Injuries to the acromioclavicular joint. In Rockwood C. A. Jr. and
Green D. P. Fractures in adults (vol. I.). Philadelphia J. B. Lippincott
1984, 860-910; 974 – 982.
Tossy
J. D., Mead N. C. and Sigmond H. M. Acromioclavicular separations: useful
and practical classification for treatment. Clin Orthop. 28: 111- 119, 1963.
Weaver
J. K., and Dunn H. K. Tratment of acromioclavicular injuries, especially
complete acromioclavicular separation. J. Bone Joint surg 54 A. (6), 1187 – 1197, 1972.
Zanca
P. Shoulder pain : Involment of the acromioclavicular joint ;
Analysis of 1000 cases. Am I Roentgenol 112 (3). 943 – 506, 1971.