Artículos seleccionados de Traumatología del Deporte
Abstracts
Dr. Vicente Paús
MANEJO
DEL DOLOR ABDOMINAL BAJO O DOLOR
INGUINAL, SEVEROS; EN ATLETAS DE ALTO RENDIMIENTO
Autores:
Meyers W.,
Foley D., Garret W., Lohnes J.,
Mandlebaum B., and PAIN Am J. Sports Medicine Vol. 28 Nº 1 /2000 (pág. 2-8)
La
introducción del término «pubalgia atlética», referido a
dolor inguinal crónico o en el área del pubis en atletas comprendía los
cuadros desarrollados por el ejercicio, y no
por la presencia de hernia palpable u otro diagnóstico médico.
El dolor inguinal en estos atletas puede ser uní o
bilateral, de localización específica, puede sufrir cambios,
y puede asociarse con síntomas en la parte medial del muslo, como los
relatados sobre los adductores de la
cadera. El dolor calma al restringir la participación
en actividades atléticas competitivas o reducir el rendimiento.
El
propósito de este estudio fue comprender los procesos fisiopatológicos que
pueden provocar dolor grave a nivel inguinal
o abdominal bajo, en atletas de alto rendimiento. Durante
muchos años el dolor abdominal bajo significó el final de la carrera de
muchos atletas. En
1991, Taylor y col. reportaron casos con una operación, por
un patrón particular de dolor inguinal en un número limitado
de atletas; estos pacientes presumiblemente tenían
un pequeño desgarro en la unión del tendón del recto
abdominal al pubis.
A
pesar de algunas opiniones prevalecientes, los síntomas,
hallazgos quirúrgicos, y resultados de esta serie son sugestivos de que el mecanismo probable no parece ser
una hernia oculta del anillo interno, sino mas bien un
mecanismo complejo en el que interviene el aparato de
flexión-adducción del abdomen bajo y de la cadera. El
manejo terapéutico no quirúrgico comprendió reposo prolongado,
fisioterapia, esteroides orales o inyectables, y
masaje profundo.
El
tratamiento quirúrgico se basó en una «reparación del suelo
pelviano», entendiendo como tal a un amplio refuerzo
del borde infero-lateral del músculo recto abdominal
con su fascia de envoltura sobre el pubis, y los ligamentos
anteriores adyacentes. En casos específicos, determinados
por la presencia de un mínimo grado de dolor
en la región medial del muslo, se complementó con una
«liberación de Adductores» consistente en una división
completa de todas las fibras del epimisio anterior (epimisiotomía)
del músculo adductor largo, a 2 o 3 cm. de su inserción en el pubis,
quedando el vientre muscular intacto;
múltiples incisiones longitudinales son realizadas dentro
del tendón de inserción situado sobre el pubis. El
estudio comprendió, así mismo, la evaluación de un grupo
de pacientes deportistas con dolor inguinal, cuyo origen
fue diferente al de una pubalgia atlética; las causas más
frecuentes fueron enfermedad inflamatoria de los intestinos
(enfermedad de Crohn - colitis ulcerosa), necrosis
aséptica de la cadera, herpes genital, desgarro del
recto abdominal alto (suprapúbico), hernias, cáncer (seminoma
testicular, cáncer rectal); no hubo pacientes en
la evaluación que presentaran problemas arteriales, o apendicitis.
En todas la pacientes femeninas estudiadas, excepto
una, la causa de sus dolores tenían un origen diferente
al de una pubalgia; entre ellos problemas ginecológicos (quiste de ovario,
endometriosis, enfermedad inflamatoria
pelviana). En esta larga serie de
pacientes, quienes se sometieron a reparación del piso pelviano, mostró
que el procedimiento es extremadamente
efectivo en el grupo seleccionado:
atletas de alto rendimiento. El
patrón de los síntomas, los hallazgos quirúrgicos, y los resultados
reportados, sugirieron que el dolor abdominal
bajo o inguinal no es producto de una hernia oculta. La inserción de los tendones del recto abdominal y
adductor largo sobre la sínfisis púbica fue el sitio de dolor,
y no el anillo interno. Osteítis, tendinitis, o bursitis pueden
contribuir al dolor en diferente grado, sin embargo
nosotros tenemos pocos datos indicativos de que
esto es específicamente así.
El
componente adductor del dolor en estos atletas es interesante.
Esta sintomatología usualmente mejoró después de la reparación del piso
pelviano; por consiguiente el componente adductor aparece como un fenómeno secundario.
Se realizaron disecciones cadavéricas para testear
la hipótesis que los desgarros del tendón del recto abdominal
pueden afectar la anatomía del adductor. Cuando
se procede a seccionar una porción del tendón del recto
abdominal en el cadáver, la pelvis experimenta una suave
inclinación anterior. Esta inclinación anterior provoca un obvio
incremento de presión, que puede ser detectado
por un dedo insertado dentro del compartimento
adductor. En consecuencia, los músculos adductores se encuentran
relativamente sin resistencia después de la cirugía
de refuerzo de los músculos abdominales. Otro dato interesante que surge, es
la baja incidencia de esta patología en mujeres. El mayor porcentaje de
ellas, presentó
otra causa como origen de su dolor; siendo la causa
más común la endometriosis. Dos posibles explicaciones,
para esta diferencia por sexo, son: una relativa baja participación de
mujeres en deportes altamente competitivos,
y una diferente anatomía de la pelvis. La segunda explicación
parece ser la más probable, considerando
los conocimientos en cuanto a las diferencias en la pelvis femenina.
Nosotros recomendamos laparoscopía como
parte de la evaluación de
pacientes femeninas con diagnóstico presuntivo de pubalgia
atlética. El diagnóstico de pubalgia en mujeres atletas deberá ser realizado por exclusión. Los
resultados quirúrgicos en pacientes no deportistas fueron totalmente
impredecibles, por lo que no aconsejamos el
procedimiento quirúrgico en este grupo.
RECONSTRUCCIÓN
PRIMARIA DEL L.C.A.
USANDO
TENDÓN PATELAR AUTÓGENO
CONTRALATERAL
Autores:
D. Shelbaurne, and S. Urch Am. J. Sports Medicine Vol. 28 N" 5/2000 (pág.
651-658)
El
estudio
fue realizado sobre pacientes que fueron sometidos
a una reconstrucción primaria del L.C.A., usando
injerto patelar autógeno contralateral (44 ptes.) o
ipsilateral (228 ptes.); determinando la diferencia entre ambos
grupos en la recuperación del rango de movilidad, la
fuerza del cuadriceps, y el tiempo de retorno a la actividad
deportiva.
La
reconstrucción del L.C.A. es un procedimiento realizado comúnmente en cirugía
ortopédica. Con cualquiera de los
procedimientos quirúrgicos pueden surgir
complicaciones en la reconstrucción del L.C.A.. Entre
las complicaciones que pueden atribuirse a la toma del injerto de tendón
patelar autógeno están, la debilidad del
cuadriceps, crepitación patelo-femoral, además de tendinitis
patelar, y dolor en la articulación fémoro-rotuliana. Porque del
sitio donante surgen las complicaciones,
un número de alternativas para obtener el injerto se han propuesto; las más
comunes reportadas en la literatura
incluyen: injerto de tendón autógeno del semitendinoso, e injertos alogénicos
de tendón patelar. En 1994
Rubinstein y col., reportaron sus resultados usando
el injerto de tendón patelar, contralateral, para revisión
de reconstrucciones de L.C.A.. El uso del injerto de
tendón patelar contralateral en reconstrucción primaria
fue propuesto, en base a las observaciones de la facilidad con la cual los pacientes en el
mencionado estudio, recuperaban un rango de movilidad completo y
la fuerza del músculo cuadriceps en ambas rodillas, tanto la reconstruida como la donante. Nuestro estudio
demostró que el grupo «contralateral» tuvo, estadísticamente, una significativa mayor flexión,
que el grupo «ipsilateral» en el transcurso de la primera y
segunda semanas de postoperatorio. Así mismo el grupo
«contralateral» recuperó una mayor fuerza muscular
en el cuadriceps en la rodilla reconstruida en el transcurso de los primeros cuatro meses posquirúrgicos,
y en la rodilla donante durante los dos primeros
meses de postoperatorio. En la medición con el artrómetro KT 1000 los
resultados fueron 1,9 +/- 1,3 mm. para el grupo contralateral, y 2,2 +/- 1,1
mm. para el grupo ipsilateral. El
tiempo medio para el retorno a la práctica
deportiva con máxima capacidad competitiva fue
de 4,1 meses en el grupo contralateral, y de 5,5 meses en
el grupo ipsilateral; en conjunto, un 49 % de los pacientes
del grupo contralateral, y solo un 12 % de los pacientes
del grupo ipsilateral, lograron retornar a su nivel deportivo prelesional en cuatro meses, luego de la cirugía.
Rehabilitación
preoperatoria: todos los pacientes con ruptura
aguda del L.C.A. fueron atendidos en el preoperatorio
por un terapista físico, y fueron instruidos sobre
métodos para recuperar la movilidad completa en la articulación involucrada, y control de la efusión intraarticular
utilizando dispositivos de frío/ comprensión.
Posteriormente se realizó un testeo sobre el miembro sano que incluía, test de fuerza isocinética, evaluación
con el artrómetro KT 1000, y objetivación del rango
de movilidad (niveles básicos prequirúrgicos). Rehabilitación
postoperatoria: el programa fue descrito y conducido por Shelbourne y Gray. Se
fijaron las metas a lograr durante
la primera semana del postoperatorio, incluyendo
a los pacientes sobre objetivos básicos que comprendían la recuperación del rango de movilidad; realizar
ejercicios de fortalecimiento específicos sobre la pierna
donante, los cuales incluyeron ejercicios de prensa de
pierna, ejercicios de escalar, y trabajos isotónicos de cuadriceps
en arco corto, diarios. Estos ejercicios de fortalecimiento
fueron también prescriptos para la rodilla con
la reconstrucción del L.C.A., a las dos semanas de postoperatorio, solo si la rodilla tenía una mínima inflamación,
extensión completa, y flexión de 120º. El resto
del programa de rehabilitación fue avanzado de acuerdo
al protocolo establecido.
Los
resultados sugieren que el uso de injerto de tendón patelar
autógeno contralateral es un procedimiento seguro
que tiene muchas ventajas y pocas desventajas. Al
involucrar ambas piernas en el procedimiento quirúrgico, el trauma de la
cirugía fue, en efecto, repartido; y los
pacientes estuvieron aptos para lograr diferentes
metas de la rehabilitación con cada pierna, concurrentemente.
Se concentraron en recuperar el rango
completo de movilidad en la rodilla con reconstrucción del L.C.A. rápidamente,
ya que no tenían que preocuparse
a cerca de una pérdida mayor de la fuerza muscular
en la pierna reconstruida, porque el injerto era obtenido
del miembro contralateral. Los pacientes
iniciaron el fortalecimiento de la rodilla donante, sin tener que
esperar la evolución de una efusión
intraarticular y subsecuentemente una pérdida de movilidad, ya que el rango de movilidad de dicha rodilla retornó a
valores normales (135º) en solo una semana
de postoperatorio. El objetivo del programa de rehabilitación para cada pierna permitió, que la mayoría de
los pacientes, recuperaran la fuerza muscular del cuadriceps
a los niveles básicos prequirúrgicos. Finalmente
para los pacientes que tenían metas similares para retornar al deporte
(subgrupo de deportistas competitivos),
nuestros datos mostraron que la técnica empleada, permitió el retorno
deportivo en un período más breve,
sin comprometer la estabilidad de la rodilla o
la satisfacción completa del paciente.
EJERCICIOS
DE CADENA CINÉTICA CERRADA
VERSUS
ABIERTA PARA EL DOLOR PATELO-FEMORAL
Autores:
Witvrouw E., Lysens R., Bellemcms }., and
Vanderstraeten G. Am.
J. Sports Medicine Vol. 28 N° 5 / 2000.
El
dolor patelo-femoral es la lesión de mayor incidencia en
la rodilla. Se acuerda, generalmente, que el tratamiento
inicial debe ser incruento. Actualmente no existe
consenso con respecto al tratamiento no operatorio más
apropiado. Si bien en los últimos años se ha hecho hincapié en que el
tratamiento con ejercicios de cadena cinética
cerrada (C.C.C.) es más apropiado, debido a que ocasiona un estrés mínimo en la articulación patelo-femoral
en el rango del movimiento funcional; esto no ha
sido comprobado de manera científica mediante estudios
clínicos.
El
propósito de este análisis es investigar en un estudio prospectivo,
con grupos seleccionados al azar, la eficacia de
los ejercicios de cadena cinética abierta (C.C.A.) contra los
de cadena cinética cerrada (C.C.C.) en el tratamiento incruento
del dolor patelo-femoral. Dos grupos de pacientes
fueron divididos al azar, y tratados durante cinco semanas solamente con
ejercicios de C.C.A. o C.C.C..
Al inicio del programa, al finalizar el mismo, y tres
meses después se evaluaron las características musculares,
los síntomas subjetivos, y la capacidad funcional.
Ambos grupos experimentaron un descenso estadísticamente
significativo en el dolor y en el incremento
de la performance funcional. Evaluación
funcional: comparando los resultados de la evaluación
inicial con las evaluaciones que se tomaron a las
5 semanas y a los 3 meses, el número de pacientes asintomáticos se
incremento significativamente en los tests
funcionales de ambos grupos. Evaluación
de la fuerza muscular: se constató una mejora significativa
de la fuerza del cuadriceps a 180º y 300º por
segundo, pero no a 60º por segundo. Aunque hubo una
diferencia en la ganancia en fuerza entre ambos grupos,
ésta no fue significativa en ningún período de la evaluación
en las tres velocidades. Paralelamente, se observó
un incremento significativo de la fuerza de los isquiosurales en ambos grupos.
Si
bien ambos grupos revelaron una importante reducción
en el dolor durante varias actividades, el tema de la especificidad del tratamiento y los reportes en la literatura
permiten suponer que el grupo de C.C.C. demostrará mayores beneficios
funcionales. Los resultados de este estudio
reflejaron esto, de algún modo, indicado
por el hecho de que los resultados en el triple salto, la frecuencia de bloqueo en la rodilla, el dolor durante
la noche, y el dolor durante los tests isocinéticos, fueron
significativamente mejores en el grupo de C.C.C.. El
estudio demostró que existen mejoras significativas en
la fuerza y la función con ambos protocolos de trabajo, con un margen a favor del entrenamiento con ejercicios de
C.C.C..
La
asociación entre incremento de la fuerza, mejora de la
función, y el descenso del dolor parece ser de gran importancia.
DOLOR
DE ESPALDA EN REMEROS UNIVERSITARIOS
Autores:
Teitz C., O' Kane J., and Lind B. Poster
abstracts - 2001 ISAKOS Congress
Fueron
examinados 4.680 atletas remeros universitarios, quienes
obtuvieron su graduación entre 1978 y 1998, provenientes
de cinco escuelas con programas de entrenamiento
para remo. El examen incluía preguntas concernientes
a la presencia de dolor de espalda antes de iniciar la actividad a nivel universitario, durante el período
de entrenamiento universitario, o luego de la graduación.
Para el propósito de este estudio, dolor de espalda
fue considerado como aquel dolor que perduraba como mínimo durante una semana. Se interrogó sobre métodos de
entrenamiento y tipo de equipamiento, en el gimnasio y en la embarcación.
Los sujetos que presentaron dolor de espalda antes de ser remeros universitarios,
y aquellos mayores de 45 años fueron omitidos
del análisis, quedando 1698 sujetos. 526 de los 1698 presentaron dolor de
espalda durante su 'actividad deportiva (remo) interuniversitaria. En
el análisis, los factores significativos
asociados con dolor de espalda incluyeron: edad actual, inicio del remo antes
de los 16 años, el tipo de pala de remo utilizado, el
entrenamiento
en un tanque interno, con cargas libres, o con
máquinas de sobrecarga; duración de las sesiones de
entrenamiento ergonométrico mayores de 30 minutos, y posición del cable de
ergonometría. El dolor de espalda en
remeros universitarios fue también asociado con una media
alta de peso y altura, tanto en deportistas masculinos como femeninos. El tipo
de remo y la duración de las sesiones de entrenamiento ergonométrico fueron
significativamente predictivos de dolor de espalda en hombres, así
como la duración de las sesiones ergonométricas
y la altura fueron significativamente predictivas
para las mujeres.
La
incidencia de dolor de espalda en remeros universitarios
fue incrementándose a partir de los 25 años.
El porcentaje de sujetos quienes comenzaron a remar antes de los 16 años
también incrementaron significativamente
en los últimos 10 años el promedio de
altura y peso de atletas femeninas fundamentalmente. Un
análisis adicional en marcha, fue determinar si este dolor de espalda
se resuelve o persiste luego de la actividad
universitaria.
EL
ENTRENAMIENTO MUSCULAR EXCÉNTRICO
ES
UN BUEN MODELO DE TRATAMIENTO
PARA PACIENTES
CON TENDINOSIS DE AQUILES
DOLOROSA
Autores:
Hakan Alfredson; Ronny Lorentzon Paper
abstracts - 2001 ISAKOS Congress (Premio)
Propuesta: Un estudio piloto prospectivo, sobre entrenamiento muscular excéntrico de los músculos de la pantorrilla, en un grupo relativamente pequeño de pacientes con tendinosis crónica de Aquiles sintomática, localizada a 2-6 cm del nivel de inserción; demostró tener muy buenos resultados clínicos. Este reporte se dirige a la investigación de los resultados clínicos de este modelo de tratamiento, sobre un grupo de pacientes que fueron enviados a nuestra clínica para tratamiento quirúrgico.
Material
y Método: 119 tendones en 98 pacientes (66 hombres y 32 mujeres) con
una edad promedio de 44 años (rango 33-72), y una larga duración de síntomas
por tendinosis crónica de Aquiles (verificada con ecografía),
fueron tratados con entrenamiento muscular excéntrico durante 12 semanas. La carga durante el entrenamiento fue
aumentando gradualmente, y los pacientes
mantuvieron continuidad en sus ejercicios a pesar de experimentar dolor en el
tendón. La cantidad de dolor durante la actividad (correr, caminar)
fue registrada sobre una escala VAS, antes
y después del tratamiento.
Resultados:
85 pacientes (103 tendones) obtuvieron una mejoría
sintomática, y recobraron su nivel de actividad previo
(antes de la lesión) luego de 12 semanas del régimen
de entrenamiento. La cantidad de dolor durante la
actividad (registrada en mm. en una escala de VAS) decreció
de 72 a 8 mm. (12 semanas). 13 pacientes (16
tendones)
no presentaron mejoría y fueron tratados quirúrgicamente.
Conclusiones:
El tratamiento con entrenamiento muscular
excéntrico de la pantorrilla mostró buenos resultados en
un grupo grande de pacientes con tendinosis crónica de
Aquiles sintomática. Solo un 13% de los tendones necesitaron
tratamiento quirúrgico.
LAS
LESIONES INGUINALES PUEDEN SER
PREVENIDAS
RESULTADOS
DE UN ENSAYO CLÍNICO
RANDOMIZADO
Autores:
Per Holmich, Kim Krogsgaard
Paper abstracts - 2001
ISAKOS Congress
Objetivo:
el dolor inguinal (inguino-pubiano) es uno
de los mayores problemas en muchos deportes. El
tratamiento del dolor inguinal en atletas
es generalmente muy dificultoso y de larga
duración. Un reciente estudio de
Holmich y col. publicado en The Lancet mostró muy buenos efectos de un programa
de entrenamiento para adductores, relacionado con dolor inguinal en atletas. Basados en
este trabajo hemos desarrollado un programa dirigido a la prevención
del dolor inguinal en futbolistas. El
propósito de
este estudio fue comparar el
programa preventivo con un grupo control.
Método:
55 clubes
de fútbol daneses fueron evaluados
por estudio randomizado, con
un programa dirigido a la prevención
de lesiones inguinales (pubalgia) (A) o un entrenamiento continuo previo (B).
El tiempo de exposición y antecedentes
demográficos de todos los jugadores fueron registrados.
Todas las lesiones fueron registradas por un fisioterapeuta, quien también examinó a todos los jugadores con un dolor inguino-pubiano. Se utilizó un protocolo de examen clínico estandarizado.
Resultados: 1209 jugadores de fútbol fueron incluidos. El tiempo de exposición fue calculado para todos los jugadores individualmente. La incidencia total de lesiones inguinales fue de 8%. El análisis demostró que el programa preventivo (A) tuvo una significativa mayor efectividad en la prevención de lesiones inguinales (p=0.04).
Conclusión:
La implementación de un programa preventivo en el entrenamiento de
futbolistas, puede considerarse una
herramienta de gran valor con el
fin de minimizar las dificultades y el tiempo consumido por lesiones inguinales.
COMPARACIÓN
DE LOS EFECTOS DE LA
FATIGA
LOCAL Y GENERAL EN LA FUNCIÓN
PROPIOCEPTIVA
DE LA RODILLA
Autores:
Miura K., Okamura Y., Ishibashi Y.,
Tsuda
E. Paper
abstracts - 2001 ISAKOS Congress
Objetivo:
Errores en el rendimiento motor de atletas ocurren
mas frecuentemente durante la fatiga, pero no
se conoce si esto es consecuencia de una función propioceptiva
deteriorada, o de otros factores. La fatiga
puede reducir las señales aferentes propioceptivas de los
mecanorreceptores en y alrededor del músculo
y hacer la rodilla menos sensible potenciando la fuerza perjudicial. La
propuesta de este estudio fue
comparar los efectos de la carga de
fatiga local y general sobre la propiocepción de la rodilla.
Método:
La propiocepción de la articulación de la rodilla
fue medida por el ángulo de reproducción inexacto
(RAÍ), el que fue calculado por el valor medio
del error absoluto en ocho ensayos consecutivos
entre posicionamiento pasivo del ángulo de
la rodilla (selección randomizada en 10 a 80
grados) y reproducción activa del ángulo de la rodilla.
El RAI de la articulación de la rodilla antes y después de dos tipos diferentes de sobrecarga de fatiga (cargas local y general) fue medido en 27 voluntarios sanos (masculinos, con un rango de edad entre 19 y 31 años, promedio 22,2 años). La carga local de la rodilla fueron 60 contracciones máximas, consecutivas y voluntarias de los flexores y extensores de la rodilla sobre un dispositivo isocinético. La carga general consistió en 5 minutos de carrera a 10 km/h sobre una cinta de deslizamiento. Los cambios del RAÍ, pico de torsión de los flexores y extensores de rodilla, y los valores cardíacos fueron estadísticamente comparados entre la carga local y la carga general usando un factor ANOVA. El nivel de significancia fue de p=0.05.
Resultados: Después de la carga local de la rodilla no hubo cambios significativos en el RAÍ (3.8+/-1.1 grados) comparando con los valores previos a la carga (RAÍ 3.4 + /-0.9), aunque si hubo una disminución significativa en el pico de torsión de los flexores y extensores. En contraposición, después de la carga general, un significativo incremento del RAÍ se constató (5.1+/-2.1), sin cambios significativos en el pico de torsión de los músculos.
Conclusiones:
La habilidad de reproducción del ángulo
disminuida, después de la carga general es presumiblemente provocada por una
disminución de las señales
propioceptivas aferentes, periféricas, pero
a través de una deficiencia de los procesos centrales de señales propioceptivas, esto es, fatiga central. La
fatiga central permite disminuir la precisión
del control motor, interrumpe la actividad de estabilización activa muscular impartida como resistencia
a un estrés articular, y posibilita colocar a
la rodilla en un riesgo aumentado de lesión del ligamento
cruzado anterior (L.C.A.).
EL
EFECTO DEL GÉNERO SOBRE LA LAXITUD
DE
LA RODILLA DESPUÉS DE
RECONSTRUCCIÓN
DEL L.C.A.
Autores:
Nagasaki S., Ohkoshi Y.,
Yamamoto k.,
Yamane
S. Paper
abstracts -
2001 ISAKOS Congress (Premio)
Objetivo:
Es conocido que las influencias hormonales
juegan un papel importante en el incremento
de la laxitud de la rodilla en mujeres sanas. Sin embargo, no tenemos estudios
que evalúen las influencias del género
en la laxitud de la rodilla después de reconstrucción del L.C.A.. La propuesta
de este estudio fue determinar si existe una
diferencia en la laxitud anterior, entre mujeres y
hombres quienes fueron sometidos a reconstrucción
del L.C.A..
Método: Entre abril de 1992 y marzo de 2000, un solo cirujano realizó reconstrucción del L.C.A. sobre 498 rodillas usando tendones isquiosurales. Todos los pacientes siguieron el mismo protocolo de rehabilitación. Fueron incluidos en este estudio, aquellos pacientes en quienes se objetivó una laxitud anterior un año después de la cirugía. Los criterios de exclusión de este estudio fueron: 1) mayores de 40 años, 2) lesiones ligamentarias combinadas que requirieron reconstrucción, 3) injurias bilaterales, 4) operaciones de rodilla precedentes, y 5) un déficit de movilidad pasiva en el seguimiento. Consecuentemente, 208 pacientes, 86 masculinos (grupo M) y 122 femeninos (grupo F), fueron incluidos en este estudio. La traslación tibial anterior fue medida con artrómetro KT 1000, y las diferencias lado por lado fueron comparadas entre los dos grupos. Los factores de base (edad, tamaño del injerto/peso corporal, número de lesiones meniscales, y período preoperatorio) fueron también comparados entre los dos grupos.
Resultados: La diferencia media, lado por lado, en la laxitud anterior fue 2.10+/-1.92 mm. en el grupo F, y 1.47+/- 1.84 mm. en el grupo M (p=0.047). Los factores de base investigados no mostraron diferencias entre ambos grupos.
Conclusión:
Nuestros resultados muestran que la laxitud
anterior de rodilla después
de reconstrucción del L.C.A. fue diferente entre los hombres
y las mujeres. Nosotros postulamos el rol que
juegan las diferencias hormonales del género, en
este hallazgo.